Todos conocemos las ventajas de la risa, pero muchos desconocen que puede llegar a ser una terapia útil, divertida y relajante. La Universidad José Saramago imparte en Albacete el Taller de la Buena Vida, basado en emociones positivas. Sus organizadores afirman que lo único indispensable para poder participar en este taller es el buen humor.
La risoterapia es la base de este curso que esta semana impartía su primera sesión en la capital. En esta ocasión, han sido los propios alumnos los que solicitaron estas sesiones en las encuestas anuales que realizan desde la universidad, para evaluar las clases y al profesorado.
El taller de la Buena Vida llega por segunda año consecutivo a las aulas de la Universidad Regional como «una oportunidad de confortar al individuo con sus fortalezas psicológicas, ya sean emociones positivas, humor, optimismo, creatividad...», afirma Rigoberto López, profesor que imparte el taller. Para poder realizar esta actividad se han designado 50 plazas iniciales, divididas en dos grupos de 25 personas como máximo. De este modo se imparten sesiones de forma cómoda en las aulas acondicionadas, unas plazas que ya se han cubierto en su totalidad.
La herramienta básica es el buen humor, declaró uno de los profesores organizadores, Marto Redondo. El único requisito para participar son las «ganas de pasarlo bien y tener buen humor», en este tipo de sesiones la carcajada es la herramienta fundamental. La primera sesión tuvo lugar el pasado jueves día 4, y la próxima clase se realizará el día 11 de este mismo mes. Durante las dos sesiones, que se imparten en el aula 3 de la Escuela Universitaria de Enfermería, los alumnos se olvidan del estrés, de los problemas y de todo aquello que les produce nerviosismo.
Rigoberto López comenta que la primera sensación que los alumnos experimentan en este tipo de clases es 'extrañeza', «cuando llegan por primera vez no saben muy bien con que se van a encontrar, es una situación nueva, algunos piensan que les vamos ha hacer una escena de humorística». Y lo que verdaderamente encuentran estos alumnos es una actividad muy beneficiosa para la salud. La risa y las emociones positivas son una terapia psicológica muy utilizada en medicina en la que se aportan estrategias, recursos y habilidades para fortalecer a las personas y mejorar el sentido del humor. El objetivo es la evasión, «se utiliza la risa con el fin de eliminar bloqueos emocionales, físicos, mentales, sexuales, en definitiva como proceso de crecimiento personal, lo primero que les pedimos que pierdan el miedo al ridículo», afirma Rigoberto López.
Muchos alumnos
Curiosamente, la mayoría de las personas que acuden a este taller no superan los 65 años de edad. Pese a que la Universidad José Saramago está dirigida a personas de avanzada edad, el único requisito para acceder es haber cumplido los 50 años.
Lo cierto es que, esta actividad es muy beneficiosa para las personas mayores, «en muchas ocasiones nos ponemos nerviosos ante determinadas situaciones. Las personas que seguimos en activo nos encontramos con situaciones de estrés que no sabemos muy bien como afrontar, resulta muy útil aprender técnicas y trucos para solventar estas situaciones con buen humor», afirmó Marto Redondo. Científicamente, está demostrado que las personas que se enfrentan a determinadas enfermedades desde un punto de vista optimista y relajado superan con mayor facilidad sus afecciones. Por lo que este taller acerca la risa y la carcajada a la vida diaria de un sector de la población que en muchas ocasiones se encuentra sin fuerzas.
«Los alumnos de la Saramago, se implican muchísimo, acaban perdiendo ese miedo al ridículo y recuperan esa perspectiva lúdica e infantil», afirma Rigoberto López, profesor que ya a impartido el Taller de la Buena Vida en más de una ocasión. «Es un taller útil, divertido y relajante», recuerdan los organizadores.
El estrés, la autosuficiencia, la afectividad,y el autoestima son premisas con las que se trabaja continuamente. No se busca la risa fácil, ni el humor inteligente, en estas sesiones la carcajada llega de forma espontánea, mientras se práctica el ejercicio sano.
«Numerosas investigaciones muestran su relación positiva con la salud y el bienestar, ya que es utilizado en diferentes contextos de salud, como el laboral, para reducir momentos de tensión, estrés, etc. induciendo optimismo y energía grupal», afirma Rigoberto López.
Según los coordinadores de este taller, Marto Redondo y Fina Pascual, «la única condición para participar en el taller de la buena vida es el deseo de pasárselo bien, de soltarse y desinhibirse, estando dispuesto a reírse de uno mismo en presencia de otros».
El negocio de la risa
Muchas empresas españolas contratan sesiones de risoterapia para que sus trabajadores se desestresen. Manuel Leal afirma que «la risa es una vía hacia el pensamiento positivo», por lo que estos talleres fomentan la buena relación entre trabajadores.
Conciliación laboral y personal, es lo que se consigue con un hecho tan simple y cotidiano como es la carcajada, afirman los psicólogos. En Albacete todavía no se ha creado un taller de risoterapia específico para empresas, aunque muchos empresarios ya recomiendan estas estrategias a sus empleados como prevención de riesgos laborales. Proyectos similares ya se han implantado en diferentes lugares de la geografía española, con unos resultados muy satisfactorios.
Rigoberto López explica que las emociones positivas se utilizan en muchas ocasiones como técnica preventiva, también para el profesorado. En la UCLM este tipo de talleres se han ofertado a profesores y trabajadores como técnica anti estrés.