La propuesta formulada por el Gobierno hace unos días para retrasar la edad de jubilación a los 67 años ha levantado ampollas. Salvo los grandes organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional o la Comisión Europea, son pocos los que en España respaldan la medida anunciada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. El anuncio no ha sentado bien a ninguna de las formaciones políticas que componen el arco parlamentario español, bien porque se muestran radicalmente en contra bien por la manera que ha tenido el Ejecutivo de plantearla. A nivel nacional sí la han respaldado el mundo empresarial y el Banco de España.
De prosperar la propuesta en el trámite parlamentario, algo que requeriría de muchas dosis de cintura por parte del Gobierno, a partir del año 2013 la edad de jubilación se iría elevando a razón de dos meses por año, hasta alcanzar los 67 de edad legal para el retiro en el 2024.
Con ello, los nacidos en 1948 que formen parte de la población activa de este país serían los primeros en incrementar su edad de jubilación legal en dos meses y lo harían en el 2013, siempre y cuando la propuesta prospere. Los nacidos un año después, en 1949, verían aumentada su edad de retiro en cuatro meses, mientras que los que llegaron al mundo en 1950 tendrían que jubilarse con 65 años y medio. Así sucesivamente hasta que se complete el proceso con los nacidos en 1959 que serán los primeros en jubilarse con 67 años cumplidos. Aunque es difícil calcular a cuántas personas podría ir afectando el aumento de edad de jubilación, ya que dependerá de muchos factores, como prejubilaciones o incapacidades, según las estimaciones que ha hecho este diario en la provincia de Albacete los primeros en 'beneficiarse' de esta medida podrían ser en torno a un millar. Y ello se consigue cruzando los datos del padrón que publica el Instituto Nacional de Estadística con los de la Encuesta de Población Activa (EPA) que también edita el mismo organismo.
Los primeros afectados
Así, la revisión del padrón municipal que publicó el Ine la semana pasada con datos correspondientes al 2009 cifra en 3.326 las personas nacidas en 1948 con residencia en la provincia. A ello hay que sumarle que la tasa de actividad de los mayores de 55 años en Albacete ronda el 40% y aplicarle algún correctivo a la baja ya que a cada año de edad disminuye la tasa de actividad. Con ello, se podría calcular en algo más de mil los albaceteños que en el año 2013 tendrían que alargar su vida laboral y lo harían dos meses más.
Con el incremento progresivo de dos meses por año, los primeros en soplar las 67 velas trabajando podrían rondar las 2.000 personas en la provincia allá por el año 2024. A partir de ese momento, todos los trabajadores tendrán la edad legal de jubilación en los 67 años, es decir todos aquellos que en este 2010 cumplan los 51 años.
El Gobierno ha justificado la propuesta en el mantenimiento del sistema de pensiones a largo plazo, un sistema que, según el Ejecutivo, se está viendo desestabilizado por el fuerte aumento del desempleo, lo que supone una drástica caída del número de cotizantes a la Seguridad Social, algo que habría que conjugar con la elevada esperanza de vida de los españoles, una de las más altas de Europa y del mundo.
Buena prueba de ello es que Albacete ha perdido más de 7.000 cotizantes a la Seguridad Social en apenas dos años, ya que en diciembre del 2007 eran más de 147.000 los afiliados en la provincia, mientras que ahora apenas sobrepasan los 140.000.
De ahí que no sólo se proponga retrasar la edad de jubilación sino que también se busca poner coto al sistema de prejubilaciones actual. Y es que hasta ahora los retiros anticipados se podían realizar a partir de los 52 años, cifra que el Ejecutivo de Zapatero quiere elevar hasta los 58 años.
Otra propuesta del Gobierno, que enseguida fue descartada por el propio Ejecutivo, es aumentar de 15 a 25 años el período de cómputo que sirve para definir la cuantía de la pensión de cada cotizante.