Albacete se prepara para la llegada de la alta velocidad, prevista para el tramo final de este mismo año. Serán casi diez largos años desde que, el 8 de enero del 2001, el entonces ministro de Fomento, el popular Francisco Álvarez Cascos, pactó con los cuatro presidentes autonómicos afectados (José Bono por Castilla-La Mancha, Alberto Ruiz Gallardón por Madrid, Eduardo Zaplana por la Comunidad Valenciana y Ramón Luis Valcárcel por Murcia) el trazado definitivo de la línea de Alta Velocidad que comunicaría la capital de España con el Levante Español. La decisión levantó no pocas polémicas en Albacete que poco antes se había manifestado en las calles apostando por la llamada opción Sur (que básicamente era respetar el trazado actual y no apostar por una línea directa entre Madrid y Valencia por Motilla del Palancar).
La farragosa tramitación administrativa hizo que las obras para construir una línea con casi un millar de kilómetros y más de 12.000 millones de euros de inversión no empezaran hasta casi tres años después. Ahora, tras seis años en obras, el tramo que unirá Albacete con la capital de España con Alta Velocidad está prácticamente finalizado, al mismo tiempo que el que comunicará a Madrid con Valencia. La línea no estará completa hasta el 2014 ya que hasta el 2012 no se completará la línea que llegue desde Albacete a Alicante y Valencia, y el tramo entre la capital alicantina y Murcia no estará finalizado antes del 2014.
El tramo entre Madrid y Albacete está prácticamente finalizado. Apenas faltan unos kilómetros del proyecto de accesos a la capital albaceteña, que, según fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que es quien está promoviendo la obra, estará finalizado este mismo trimestre. Lo más complejo se ha situado en la zona de la propia estación de Albacete y actualmente se está en fase de finalización de los andenes destinados a la línea de la alta velocidad, que contarán con unas salas de espera con climatización para evitar la crudeza de la climatología albaceteña. En el resto del tramo de accesos ya se está colocando la vía y en breve se procederá a su electrificación.
Albacete y Valencia, al tiempo
Una vez que todos estos trabajos estén finalizados se iniciará la fase de pruebas de todo el trazado entre Madrid, Cuenca, Motilla, Albacete y Valencia, que se pondrá en marcha a la vez, y para cuya inauguración todavía no hay una fecha concreta.
De momento, lo único que se conoce es que la línea se pondrá en servicio en el último trimestre del año, probablemente entre noviembre y diciembre. De hecho, el Foro de la Participación de Albacete desveló hace unos días que está previsto que la nueva estación del AVE se inaugure en el mes de diciembre.
Desde que comenzaron las obras del tramo más urbano, la ciudad mira con una mezcla de esperanza y de recelo la llegada de la alta velocidad a Albacete. Y es que la inmensa mayoría de colectivos albaceteños tienen puestas enormes expectativas en el desembarco del AVE en Albacete, sobre todo sectores como el turismo, especialmente el de Congresos, que ven en el recorte de tiempos de viaje entre las principales zonas de influencia de la ciudad (Madrid y Valencia) una oportunidad.
«Nuestras expectativas son máximas», reconoce el director del Palacio de Congresos de Albacete, Dionisio Gómez, que asegura que para la celebración de congresos la cercanía «es imprescindible, y tener Madrid a 50 minutos es un lujo».
De hecho, el Palacio de Congresos ya está trabajando en la elaboración de paquetes que contemplan desde el billete de tren y el Palacio de Congresos, e incluso la habitación en el Hotel Beatriz, para cuando la alta velocidad esté implantada en la ciudad.
La llegada de más turistas a Albacete, beneficiaría a otros sectores como la hostelería, que tampoco pasa por buenos momentos con una caída de actividad de entre el 20 y el 25%. Lo reconoce el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería, Juan Sánchez, que recalca que el AVE daría un «valor añadido» a Albacete. Y es que la posibilidad de celebración de un mayor número de congresos en la ciudad repercutiría en bares, restaurantes cafeterías o pubs, pero también en las localidades del entorno «porque en los congresos siempre hay espacio para actividades de ocio paralelas».
De ahí que el turismo rural de la provincia, que cuenta con un enorme potencial, pueda ser otro de los grandes beneficiados. «Cualquier mejora en las comunicaciones, particularmente en la alta velocidad, beneficia al sector porque supone un tipo de transporte rápido y eficiente», admite el presidente de la Federación de Turismo Rural de Albacete, Víctor Padilla, que reconoce que el sector espera «con los brazos abiertos» la llegada del AVE. Como en el caso de los congresos, el turismo rural se beneficiaría de unas mejores conexiones y una reducción de tiempos con los lugares de origen de la mayor parte de los turistas que visitan Albacete, Madrid y la Comunidad Valenciana.
Al margen de los beneficios que pueda tener el AVE para el turismo, también los empresarios consideran «fundamental» la llegada de la alta velocidad a Albacete, como reconoce el presidente de la patronal albaceteña, Artemio Pérez. Para el dirigente empresarial el desembarco del AVE en Albacete puede suponer un aumento de clientes, fruto del turismo, pero también puede potenciar las relaciones comerciales de los empresarios albaceteños que estarán más cerca de sus mercados fundamentales. No obstante, también ve posibles amenazas y lo compara con lo que ocurrió en Ciudad Real con la llegada de la alta velocidad a principios de los noventa, «que mucha gente iba a Madrid a comprar». Pero a esas amenazas también le encuentra oportunidades «porque un piso en Albacete es un 30% más barato y aquí tenemos una mayor calidad de vida».
No habrá tantos beneficios
Para las agencias de viaje, serán los empresarios los principales beneficiados por el AVE sobre todo «por el precio que tendrán los billetes», reconoce el director comercial de Viajes España, Ignacio Tárraga. A su juicio, Albacete no saldrá tan beneficiada por la llegada del AVE como otras ciudades españolas «porque nosotros ya teníamos unas buenas comunicaciones antes» y advierte de que habrá que estar al tanto de las conexiones que haya tanto con la capital de España como con Valencia para evaluar la repercusión que tenga sobre la ciudad.