Una norma municipal para tratar de poner algo de coto a la prostitución en la ciudad.
La Asociación de Mujeres Progresistas por la Igualdad, aprovechando que el Ayuntamiento de Albacete ha abierto el debate para aprobar una «Ordenanza Reguladora de los Espacios Públicos para Fomentar y Garantizar la Convivencia Ciudadana y el Civismo», pretende que se regule la prostitución en el «espacio público».
En concreto, lo que proponen es lo siguiente: «Prohibir el ofrecer, solicitar, negociar o aceptar, directa o indirectamente, la práctica de relaciones sexuales a cambio de dinero en espacios públicos municipales».
Es decir, plantean que en las calles de Albacete quede prohibido no sólo ejercer la prostitución, sino también demandar estos servicios, pues «si no hay demanda, no habrá oferta», argumenta Lourdes González, presidenta de la asociación.
En Campollano y la estación
En Albacete, dicen, han detectado la presencia de mujeres ofreciendo servicios sexuales en la calle en los accesos al polígono de Campollano, en concreto, en la zona de la carretera de Madrid, y también en el entorno de la estación de autobuses.
«Nosotras entendemos que la prostitución es una forma de violencia de género», explicó González a 'La Verdad', que manifestó su preocupación por esta realidad, «son mujeres, en su mayoría, inmigrantes, muchas llegadas bajo engaños, que se encuentran otra realidad muy distinta a la que se les promete en su país, por eso creemos que esta ordenanza es una buena oportunidad para regularla». Recuerdan que otros muchos municipios ya han dado este paso, como Hellín, en la provincia, y ciudades como Sevilla, en Andalucía.
También los locales
La propuesta que esta Asociación de Mujeres ha lanzado para el debate no se queda en pedir la prohibición de la prostitución en la calle, que de hecho no es el lugar donde más se practica en Albacete. También piden que se adopten medidas contra los locales donde estas mujeres son explotadas sexualmente.
Literalmente, proponen que «no se autorice la existencia o apertura de locales donde se ejerza la prostitución a menos de cuatro kilómetros de centros educativos, sociales, juveniles y sanitarios».
Estas dos medidas han sido «asumidas» por el Foro de la Participación, que las ha incluido en un documento de cuatro páginas donde expone su filosofía acerca de cómo debiera afrontarse el fenómeno del botellón. Documento que hace tiempo hicieron llegar a la alcaldesa, Carmen Oliver, para que la tuviera en cuenta antes de aprobar dicha ordenanza.
Hay que recordar que la alcaldesa convocó hace casi tres meses, a primeros de noviembre, la Mesa de la Convivencia Ciudadana, donde presentó una propuesta de ordenanza municipal que venía a regular trece aspectos, desde la limpieza y el depósito de las basuras, pasando por el ruido y los actos vandálicos, hasta el botellón. Abierta la caja de Pandora, las Mujeres Progresistas quieren que se aproveche la oportunidad y se regule la práctica de la prostitución en la calle o en locales cercanos a colegios, institutos o centros de salud. Además de al Foro, la asociación ha trasladado su propuesta al Consejo Municipal de la Mujer, que la debatirá en próximas fechas.
Esta aportación, igual que el resto de sugerencias que invitó a presentar el equipo de gobierno, deberán ser estudiadas por la Mesa de la Convivencia, que la alcaldesa anunció que se convocaría en diciembre, aunque hasta la fecha no se ha reunido.
Hablar del botellón
Desde el Foro de la Participación pretenden ir más allá de la presentación de un documento y por eso están organizando una jornada de reflexión, a la que han bautizado «Cultura cívica, ¡Albacete amable!». Su coordinador, Jesús Ortega, dijo que pretendían hacer un «llamamiento» al «uso responsable del ocio por parte de los jóvenes», para que tengan en cuenta aspectos como «la basura, el ruido y los derechos de otras personas».
La jornada está convocada para el 25 de febrero, en el centro sociocultural Feria, de 18.30 a 21.00 horas. La idea es contar la opinión de técnicos del Plan Municipal de Drogas, del Observatorio de Drogodependencias de Castilla-La Mancha y del Plan Nacional sobre Drogas; y después celebrar varios grupos de debate, cuyas conclusiones serán recogidas en un documento.
Dicen que el objetivo de esta reunión es «analizar y explicar» el fenómeno del botellón «entre los menores y adolescentes», determinando cuáles son sus «causas» y los «efectos que dicho hábito produce en la salud física, psíquica y en el desarrollo social» de los jóvenes, para así plantear unas «propuestas de actuación y alternativas que posibiliten su regulación».
Admiten desde el Foro de la Participación que el botellón no sólo preocupa a los poderes públicos, sino también a la sociedad en general, por las «consecuencias negativas» que acarrea tales como los «altos consumos de alcohol y otras sustancias, los accidentes de tráfico, las molestias para los vecinos y la rotura de mobiliario urbano». Un dato que corrobora la preocupación vecinal por este fenómeno es el hecho de que entre las 208 propuestas a los presupuestos del 2010 recogidas por el Foro, el botellón aparezca en varias ocasiones, con peticiones tales como que se controle el botellón y se eviten los problemas que ocasiona y que se controle el ruido en las zonas donde habitualmente tienen lugar las concentraciones para el consumo de alcohol.