
Alberto Contador, durante la presentación del Tour de Francia 2012./AP Photo/Laurent Cipriani
Cronología
21 de julio de 2010: Contador se somete a un control antidopaje, por sorpresa pero previsible, en Pau, en el segundo día de descanso del Tour de Francia, en la víspera a la última etapa de montaña.
25 de julio: el español, entonces en el equipo Astana, gana el Tour de Francia, el tercero de su carrera, con 39 segundos de ventaja sobre el luxemburgués Andy Schleck.
3 de agosto: firma un contrato de dos años con la formación Saxo Bank.
23 de agosto: el laboratorio de Colonia presenta a la UCI (Unión Ciclista Internacional) un informe del análisis en el que se refleja un resultado anormal (presencia de clembuterol) en la muestra de orina del corredor español. La AMA (Agencia Mundial Antidopaje) es informada del caso simultáneamente.
24 de agosto: la UCI suspende provisionalmente a Contador.
26 de agosto: el corredor pide el análisis de la muestra B.
8 de septiembre: el contraanálisis confirma la presencia de restos de clembuterol. "Teniendo en cuenta la pequeña concentración detectada", explicó la UCI, se llevaron a cabo investigaciones suplementarias en colaboración con la AMA.
30 de septiembre: el agente del corredor anuncia el resultado del control. La UCI lo confirma. Contador alude a una "contaminación alimentaria" debida al consumo de una carne con clembuterol. En los días siguientes, varios medios hablan de la posibilidad de una transfusión sanguínea, afirmando que se detectaron restos de plástico en su orina. Contador rechaza estas acusaciones.
8 de octubre: Contador, que dice estar dispuesto a retirarse si es condenado, anuncia su intención de denunciar a los medios que publiquen informaciones "difamatorias". "No se puede estar seguro al 100% de que se trata de una transfusión, hay otras explicaciones posibles", afirma por su parte el doctor Olivier Rabin, director científico de la AMA.
8 de noviembre: la UCI pide a la Federación Española abrir un procedimiento disciplinario.
22 de noviembre: la Asociación Española de Productores de Carne Bovina decide presentar una denuncia, poniendo en duda la "veracidad" de que Contador haya consumido carne contaminada con clembuterol y comprada en España, como el ciclista afirmó.
28 de noviembre: en las Islas Canarias, el líder del Saxo Bank participa en la primera concentración de pretemporada de su equipo.
20 de enero: el presidente de la UCI, el irlandés Pat McQuaid, muestra su "enfado": "Culpable o no, Contador nos ha hecho mucho mal".
26 de enero: la decisión de la Federación Española es notificada al corredor, que recibe inicialmente una propuesta de sanción por un año.
15 de febrero: la federación española decide no sancionar a Contador.
16 de febrero: el español vuelve a competir en la Vuelta al Algarve (Portugal) ante de ganar en marzo la Vuelta a Murcia.
24 de marzo: la UCI apela la decisión de la federación española ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).
20 de mayo: el TAS anuncia que el caso será examinado del 6 al 8 de junio.
26 de mayo: la audiencia queda aplazada a petición de los abogados del ciclista, tras un acuerdo entre las partes.
31 de mayo: la audiencia queda fijada entre el 1 y el 3 de agosto.
11 de junio: a pesar de estar cansado tras su participación en el Giro de Italia, Contador decide disputar el Tour de Francia, donde le abuchean en la presentación de los equipos (30 de junio).
24 de julio: el español termina el Tour en quinto lugar en su última carrera importante de la temporada.
26 de julio: nuevo aplazamiento de la audiencia a petición de la AMA.
Del 21 al 24 de noviembre: el caso será examinado por tres jueces del TAS.
El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) empieza esta semana a examinar el caso de Alberto Contador, en el que está en juego su título del Tour de Francia-2010, para decidir si la pequeña cantidad de clembuterol en su orina fue intento de dopaje o contaminación alimenticia.
Muy lejos del glamour de los Campos Elíseos, donde el ciclista ganó por tercera vez la ronda francesa, será en una sala cerrada en Lausana donde el TAS recibirá en audiencia esta semana, entre el lunes y el jueves, a los protagonistas del caso, aunque no tomará una decisión hasta 2012.
El Tribunal ya advirtió que sus tres jueces no darían su veredicto hasta dentro de "varias semanas", lo que aplaza al año que viene el epílogo de un caso a medio camino entre el dopaje y la salud pública.
Si Contador fuera un corredor cualquiera el caso quizás sería más fácil para el tribunal suizo. Pero el control positivo del ciclista español es sorprendente y difícil de interpretar.
En primer lugar porque la cantidad detectada en el control del 21 de julio de 2010, en el día de descanso del pelotón del Tour de Francia en Pau, era ínfima (50 picogramos).
Y en segundo lugar porque los restos de esta sustancia anabolizante no aparecen en los controles realizados a Contador antes y después del 21 de julio.
Según sus abogados, la explicación es fácil: Contador fue contaminado al comer un bistec de carne vacuna comprado en una carnicería de Irún, localidad guipuzcoana fronteriza con Francia, el día antes del control.
La defensa de Contador quiere demostrar que el animal había consumido clembuterol, una sustancia que sirve para engordar al ganado. Aunque su uso está prohibido por la Unión Europea, los controles podrían haber fallado, según los abogados del ciclista.
En febrero, la federación española de ciclismo, que según la normativa tenía que ser la primera instancia en examinar el caso, consideró buena esta hipótesis y decidió absolver a Contador.
En España, donde el ciclista es un ídolo nacional y cuenta con el apoyo de muchas personalidades, incluyendo al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, los representantes del sector cárnico fueron los únicos a quienes no les gustó el veredicto.
Pero tampoco le gustó a la Unión Ciclista Internacional (UCI) ni a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), que decidieron apelar ante el Tribunal Arbitral del Deporte.
El TAS tenía previsto pronunciarse antes del Tour-2011, en el que Contador fue abucheado por una parte del público. Pero la audiencia prevista en junio fue aplazada hasta agosto a petición del corredor y luego de nuevo hasta otoño, esta vez a petición de la AMA, a quien los abogados de Contador enviaron 3.000 páginas de documentos cuando faltaban pocos días para examinar en caso.
Por el momento, la AMA y la UCI no han desvelado si tienen pruebas que puedan demostrar el dopaje de Contador. Algunos medios de comunicación aseguran que en el mismo test de orina se encontraron residuos plásticos, lo que tendería a probar una posible transfusión de sangre. Pero la federación española insiste en que no hay ningún indicio para corroborar esa tesis.
Por su parte, Contador asegura que no se ha dopado y para demostrar su buena fe decidió someterse a un detector de mentiras, igual que había hecho en su tiempo la exreina del atletismo Marion Jones, que terminó en prisión por perjurio.