En el momento de su arresto, cuando intentaba huir a Venezuela, portaba un pasaporte mexicano falso
Los servicios policiales lo han identificado como uno de los dos miembros de la banda que huyó de Obidos, donde almacenaban hasta 1.500 kilos de explosivos
Un pasaporte mexicano falso levantó las sospechas de la Policía lusa y delató al presunto miembro de la banda terrorista ETA
En busca y captura
El presunto etarra detenido fue condenado por la Audiencia Nacional a 13 años y tres meses de prisión por su participación en actos de terrorismo urbano perpetrados en la Semana Grande de San Sebastián de 2000, junto a otros dos jóvenes. Se encuentra huido desde que fue condenado por la Sección Cuarta el 3 de septiembre de 2003.
Junto a él fueron condenados Arkaitz Bellón Blanco y Txomin Lesende, detenidos en sus domicilios el 3 de septiembre de 2003 en el municipio vizcaíno de Elorrio.
Los tres jóvenes sólo cumplieron cuatro meses de prisión provisional tras su detención por la Ertzaintza en agosto de 2000 y fueron excarcelados previo pago de una fianza. Los tres acudieron en libertad provisional a todas las sesiones del juicio, y el último día, ni el fiscal ni el tribunal apreciaron la necesidad de decretar su prisión.
Sin embargo, Zegontitabengoa y Oier Gómez Mielgo son lugartenientes y hombres de confianza del jefe etarra Mikel Kabikoitz Karrera, de quien, como en el caso de Beobide, también recibieron las órdenes directas de establecerse en Portugal. Los expertos de Interior creen que Zengotitabengoa y Gómez ya se encontrarían en Francia, de nuevo a las órdenes de su amigo y nuevo jefe militar de ETA, Mikel Kabikoitz Karrera Sarobe, 'Ata', aunque habrían dejado abandonados en Portugal una importante red de zulos que todavía no ha sido descubierta.
Un pasaporte mexicano falso levantó las sospechas de la Policía lusa y delató al presunto miembro de la banda terrorista ETA
Andoni Zengotitabengoa, detenido anoche en el
aeropuerto de Lisboa cuando intentaba huir, disfrazado, a Caracas. Fuentes del Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF) de Portugal, han explicado que el sospechoso pretendía embarcar en un vuelo de la aerolínea nacional lusa con
destino a Venezuela cuando despertó las sospechas de la Policía.
La foto de Zengotitabengoa, quien es además sospechoso de almacenar una
tonelada de explosivos en Portugal, se había publicado en muchos medios portugueses, pero en el momento de su detención llevaba gafas graduadas falsas y el pelo teñido para disfrazar su apariencia. Sin embargo, fue el pasaporte mexicano, pese a ser una
falsificación de bastante calidad según las autoridades lusas, lo que acabó con su plan de huida, según las fuentes. Aunque el detenido no reveló su identidad en el interrogatorio, la Policía portuguesa, que ya sospechaba que era un ciudadano español y no mexicano, confirmó con Madrid su identidad y la existencia de un mandato de captura en su contra.
Zengotitabengoa ha ingresado en prisión preventiva tras declarar ante el juez en el Tribunal Central de Instrucción Criminal (TCIC) de la capital lusa. La defensa del detenido inform de la decisión del Tribunal, que le procesará por práctica, adhesión y apoyo al terrorismo en relación con el almacén de explosivos que fue encontrado el pasado 4 de febrero en la ciudad lusa de Obidos. Con antecedentes por acciones de violencia callejera en el Pais Vasco, y otro presunto miembro de ETA, Oier Gómez Mielgo, aún no capturado, han sido identificados en España como los inquilinos del chalet de la localidad lusa de
Obidos donde fue hallado el pasado 4 de febrero uno de los mayores depósitos de explosivos incautados a la organización terrorista ETA.
Atentados en Málaga
Se sospecha que estos dos presuntos terroristas, que llevaban uno o dos años en Portugal, viajaron desde territorio luso a Málaga para cometer tres atentados contra intereses turísticos en el verano de 2008, según ha adelantado la agencia Vasco Press. El 16 de agosto de ese año Gómez Mielgo, utilizando documentación falsa, alquiló en la localidad de Faro, en la región de El Algarve, un turismo Fiat Brava de color gris oscuro, con matrícula 41-FZ-20, con el que, presuntamente, se trasladaron a la provincia andaluza. Los etarras, según fuentes de la lucha antiterrorista, colocaron cuatro bombas, tres de las cuales estallaron el 17 de agosto en las localidades de Málaga, Benalmádena y Torremolinos y la cuarta hizo explosión el 29 de septiembre en Fuengirola. En los cuatro artefactos se emplearon unos siete kilos de explosivo.
El vehículo en cuestión fue abandonado poco después en Salamanca, donde lo recogió la grúa municipal y lo trasladó al depósito. Allí permaneció varios meses hasta que, en febrero de 2009, se dio aviso a la empresa de alquiler propietaria del turismo, que envió a un representante a recogerlo. Al examinarlo antes de hacerse cargo del coche, el empleado descubrió la existencia de una bomba incendiaria que debía haber destruido el coche, pero que no se activó. Dos semanas antes de los atentados del 17 de agosto había sido alquilado otro turismo en Portugal con la misma documentación empleada luego para conseguir el Fiat Brava. Se cree que pudo haberse empleado para hacer un reconocimiento de las zonas en las que luego atentaron.
Infraestructura en Portugal
Las autoridades españolas creen que ETA había hecho ya otros traslados similares a la casa de Obidos, donde se encontraron planos de ciudades españolas y 300 kilos, del total de los explosivos almacenados, listos para ser usados de inmediato. Aunque las autoridades portuguesas, que cumplen escrupulosamente el secreto del sumario, no han revelado detalles de la investigación, en España se informó que Zengotitabengoa fue identificado gracias a la grabación de las cámaras de seguridad de un supermercado de los alrededores de Obidos.
En la furgoneta que abandonaron los presuntos etarras en Portugal se encontró un recibo de compra del supermercado con la fecha y la hora que permitió a la Policía española identificarle por sus antecedentes delictivos, gracias a las imágenes que le facilitaron las autoridades lusas.
Los ministros del interior de España, Alfredo Pérez Rubalcaba, y de Portugal, Rui Pereira, se reunieron en este país el pasado 18 de febrero y subrayaron la excelente colaboración bilateral en materia antiterrorista que ha permitido desmantelar el polvorín de Obidos y asestar -ahora con una tercera detención- un duro golpe a ETA y a sus planes de atentar en España desde territorio luso.