Los comerciantes han pedido al Ayuntamiento de Albacete que respete la temporada navideña y que no acometa las obras de remodelación del cruce de las calles Rosario, Carnicerías, Tinte y Caba, hasta pasar Reyes. Y, el consistorio, ha atendido su petición.
Mientras tanto, se ha firmado el convenio para asegurar su financiación: 100.000 euros los sufragará la Junta de Comunidades y una cantidad similar saldrá de las arcas municipales, según reza en el convenio firmado ayer por la alcaldesa, Carmen Oliver, y la vicepresidenta económica, María Luisa Araújo.
El proyecto ya está redactado y cifra el coste de las mejoras a realizar en 199.989 euros. Con este dinero se demolerán las actuales aceras y colocarán adoquines de granito al mismo nivel que la calzada, dejando el cruce de rasante única, igual que está el tramo de la calle Rosario entre Martínez Villena y Carnicerías. El resultado es que esta gran explanada que queda frente a la Posada del Rosario y Villacerrada, se convertirá en un especie de plaza, aunque no esté cerrada al tráfico, pero sí que «aparecerán espacios diáfanos a modo de una pequeña plaza de uso peatonal», dijo Oliver.
Se aprovechará para reordenar los pasos de peatones que ahora lo tienen bastante complicado para cruzar de una calle a otra, instalar nuevos semáforos, renovar el alumbrado y soterrar contenedores al final de la calle Tinte y en la calle Caba. Esta intervención urbana no es muy compleja, por lo que estará terminada en unos tres meses.
Esta obra se pactó en una de las últimas reuniones de la Mesa del Comercio, donde en los últimos años el Ayuntamiento y los comerciantes han ido acordando el arreglo de la plaza Mayor y las calles Concepción, Mayor, Tinte y Rosario, entre otras acciones.
El sector del comercio
Para éstos y otros proyectos, la Junta ha aportado algo de financiación: 600.000 euros en 2006 y 86.000 euros en 2009, subrayó María Luisa Araújo, que destacó que este tercer acuerdo de colaboración para este año «es una buena noticia para comerciantes y ciudadanos, pues hacer más atractivo el entorno urbano beneficia a las tiendas de la zona y a todos los albaceteños».
Estas acciones se justifican en la importancia que tiene el sector comercial en Castilla-La Mancha, donde una de cada cuatro empresas pertenecen a la rama del comercio y dan empleo a 115.000 personas. En la ciudad de Albacete la actividad comercial es, si cabe, más viva que el resto de municipios de la región. No en vano, destacó la propia Araújo, de los 35.000 comercios censados en la región, 1.700 están en la capital. Teniendo en cuenta estas cifras, la Junta decidió «pasar a la acción», dada la «importancia» y el «impacto que sobre el comercio está tendiendo la crisis».
De ahí la puesta en marcha en septiembre el año pasado del plan regional de comercio, que contempla actuaciones por un importe de 47 millones de euros para el periodo 2009-2012. En esta legislatura, subrayó Araújo, se han dado ayudas a empresas y ayuntamientos para proyectos de apoyo al sector comercial, por un importe de más de 27 millones de euros, de los que 6 millones se han invertido en la provincia de Albacete.
Junto a este plan, se aprobó la Ley del Comercio Minorista de Castilla-La Mancha, con el objetivo de «simplificar los trámites y aligerar la carga burocrática, pero protegiendo al pequeño comercio».
En esta nueva norma se limitó a 72 horas semanales el máximo de apertura de los comercios y dejó en ocho domingos y festivos al año en los que se podrá abrir. Para los centros comerciales, considerando como tales las superficies con más de 2.500 metros cuadrados dedicados a la venta, se facilitan los trámites para la concesión de permisos; igual que para los pequeños comerciantes.