Comerciantes y hosteleros albaceteños ya no pueden más. Llevan dos años en crisis por la peor recesión de la historia reciente que ha hundido las ventas y ha empujado a decenas de ellos a echar el cierre, aunque más en el caso del comercio, donde ha habido cierres masivos, que en el de los hosteleros. Además, sienten sobre sus cabezas el yugo de la subida del IVA que creen que agravará todavía más si cabe su situación.
A apenas quince días para la entrada en vigor de la subida del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) todavía no tienen claro qué hacer. Temen perder clientes si repercuten esa subida de impuestos sobre los precios, pero la mayoría apenas tiene margen de maniobra para reducir el exiguo beneficio e incluso no incrementar las pérdidas en muchos casos. Pero para ellos lo peor es que esta subida de impuestos con carácter general supondrá una caída del consumo que en los últimos meses daba ciertos signos de recuperación, lo que, de ser finalmente así, abocará a muchos a cerrar la persiana para no volverla a abrir.
El comercio no tiene previsto aplicar a sus precios la subida del IVA hasta pasar el verano, o al menos no lo hará en los productos susceptibles de rebajas. «Esa subida se la comerán los comerciantes», reconoció el presidente de la Federación de Comercio de Albacete, Lorenzo López.
Sin margen de maniobra
Pero se refiere exclusivamente de los productos en rebajas porque en los productos de temporada no está claro si los comerciantes repercutirán esa subida del IVA del 16 al 18% o no, «pero el 50 o el 60% de los comercios ya no tiene margen de maniobra para comerse la subida del IVA», aclaró Lorenzo López.
Y es que dada la mala, malísima, temporada que está teniendo el comercio, fundamentalmente el orientado al textil y al calzado, afectado también gravemente por la meteorología, se prevé que las rebajas de este verano empiecen más fuertes que nunca «con descuentos iniciales mínimos del 30%».
Hasta hace apenas un mes confiaban en un repunte del consumo en las semanas previas a la entrada en vigor de la subida del IVA, pero las recientes medidas de ajuste anunciadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «han caído como un auténtico armagedón», sentenció el máximo dirigente de los comerciantes albaceteños. De hecho, cifra entre un 25 y un 30% la caída de ventas del comercio en el mes de mayo con respecto al mismo mes del año pasado, que ya acumulaba hasta entonces importantes caídas.
Pasar a cualquier comercio del centro resulta desalentador. Mostradores llenos y tiendas vacías reciben a los cada vez más escasos clientes. El sector estima la crisis ha terminado con entre un 15 y un 20% de los comercios albaceteños y las últimas cifras de la Cámara de Comercio (de hace casi nueve meses) hablan de 2.137 comercios minoristas a los que habrá que restar todos los que hayan caído en los últimos meses. El sector da empleo a cerca de 10.000 personas en toda la provincia.
Aún no lo tienen claro
De ahí que todavía no tengan claro qué hacer con la subida del IVA, aunque considera que la mayoría del comercio esperará al mes de septiembre, una vez que hayan pasado las rebajas, para subir los precios.
«El horno no está para bollos», reconoce un comerciante de toda la vida afincado en la calle Concepción, Pompeyo Garde, que cifra en un 40% la caída de las ventas en su negocio de textil. «No sé si los clientes aguantarán que suba los precios por el aumento del IVA», reconoce mostrándose partidario de dejarlos como están «sacrificándonos nosotros».
De la misma opinión son los responsables de La Tienda, un establecimiento de productos de gastronomía también ubicado en la calle Concepción. Padre e hijo, ambos se llaman Basilio Alfaro, reconocen que la situación que se les viene encima «es complicada». Admiten que llevan dos años con constantes caídas en las ventas, pero para ellos el último mes ha sido el peor «con un frenazo en las ventas por las medidas anunciadas por Zapatero», y atribuyen esta situación a que «cada día hay menos dinero en la calle».
Tampoco tienen claro si repercutirán la subida del IVA (que en el caso de la alimentación pasa de un 7 a un 8%) sobre los precios, aunque prevén que lo harán sobre productos de bodega (el IVA en este caso pasa de un 16 a un 18%) «porque algo tendremos que repercutir», reconocen.
Aunque en mejor posición que el comercio ya que no ha sufrido cierres masivos de negocios, la hostelería tampoco lo está pasando bien. El sector no tiene claro qué hacer ante la subida del IVA, aunque habrá que hacer distinciones entre establecimientos. Y es que repercutir el IVA en un café que cuesta o en una caña resulta complicado, pero hacerlo en un restaurante donde en ocasiones el impuesto se paga al margen resulta más fácil. Aún así, ni unos ni otros tienen claro qué hacer cuando llegue el 1 de julio. En su caso el IVA pasaría del 7% actual al 8%, «aunque supongo que la mayoría lo soportará como una carga más por la delicada situación que atravesamos», admite el presidente de la Asociación de Hosteleros de Albacete, Juan Sánchez.
Los hosteleros han notado la crisis más que en el número de clientes en su consumo. «Antes desayunaban un bocadillo y una caña, ahora no pasan de la tostada», reconoce Débora Calderón de la Barca, de la cafetería Kings, ubicada frente a la Catedral. «No sé si nosotros podremos repercutir el IVA», admite.
Es de la misma opinión que Valentín Martínez, de Búho Bar, un pub de la calle Concepción, que admite que ahora «hay que echarle más imaginación», al negocio. «La gente sigue saliendo, pero en lugar de tomarse una copa, se toma una cerveza», reconoce al tiempo que cree que no repercutirán el aumento del IVA sobre los precios «porque la gente ya lo está pasando bastante mal».
Es en los restaurantes con carta, en los que en muchas ocasiones el IVA se cobra al margen, donde hay más facilidades para aplicar la subida. «Lo más normal es que lo subamos», reconoce Antonio Rodenas, del Asador Concepción, que reconoce que su negocio ha caído entre un 50 y un 60%, fundamentalmente desde «el día de Reyes del 2009». En su caso ha bajado tanto el número de clientes como el pedido que realizan «está todo mucho más flojo».
La hostelería cuenta con 4.100 establecimientos en toda la provincia (entre cafés, bares, restaurantes, casas rurales y hoteles) y se estima que da empleo a entre 12.000 y 13.000 personas en la provincia.