Para evitar los robos, el propósito es contratar a varios agentes de vigilancia que estarían a disposición de los comerciantes y que realizarían rondas por las calles incluidas en el proyecto. Su labor, tal y como manifestó Muñoz, coincidiría con el horario de apertura de los establecimientos, mientras que el resto del tiempo esta vigilancia podría complementarse con el trabajo de los serenos, una figura que el Ayuntamiento de Albacete se ha propuesto 'rescatar' adaptándola a los nuevos tiempos.
La representante del proyecto Albacete Centro -al que se quiere dotar de forma jurídica y en el que participan entidades y colectivos diversos como hosteleros, centros de peluquería y estética o farmacias- explicó que el problema de los robos en las tiendas «ha existido siempre», de forma que a nivel particular los comercios se protegen con sistemas de alarma y con la «precaución» de los dependientes. En este sentido, el presidente de la Federación de Comercio de Albacete, Lorenzo López, manifestaba que a pesar de todas las medidas que se toman para contrarrestar el fenómeno «siempre hay gente tan sumamente profesional que es capaz de quitar las alarmas» y añadió que, aunque en la mayoría de casos lo que se sustrae no es de mucho valor, «a final de año los establecimientos tienen un problema gordo».
Explicó que el perfil de las personas que cometen estas acciones es «muy variado» y que «en esto, como en todo, no podemos dejarnos llevar por las apariencias, porque éstas engañan». Subrayó que en Albacete ha habido iniciativas para apoyar al pequeño comercio en esta materia con subvenciones para la instalación de cámaras, y aprovechó, no obstante, para demandar más vigilancia policial en las calles de la capital.




