
La iniciativa, que la Asociación de Empresarios de Campollano (Adeca) viene reivindicando desde junio de 2005 -según recordó ayer su presidente, José Eduardo López-Espejo- viene a paliar la demanda de pequeñas naves industriales en la ampliación de Campollano por parte de las pymes albaceteñas, que no pudo satisfacerse ya que la oferta inicial se adjudicó por derecho preferente a los propietarios de los terrenos.
Así lo indicó López-Espejo, que compareció en rueda de prensa junto al director general de Sepes, Félix Arias; el alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell; el concejal de Promoción Económica, Ramón Sotos, y el director de Promoción y Desarrollo de Sepes, Francisco Moza.
El proyecto va a consistir en la reparcelación de las parcelas 145 y 152 del sector S-13 de Campollano Norte, con una superficie de unos 30.000 metros cuadrados, sobre los que se construirán 56 naves de 366 a 380 metros cuadrados, así como otras tres naves de 843, 530 y 485 metros cuadrados, respectivamente.
Inversión
El director general de Sepes avanzó que en el próximo Consejo de Administración de la entidad, el próximo mes de marzo, se aprobará la convocatoria para la licitación y la ejecución de las obras, que darían comienzo antes de este verano con el propósito de que en el verano de 2009 puedan estar concluidas. La inversión aproximada del proyecto, que incluye la habilitación de una zona de usos comunes y un aparcamiento con 147 plazas para dar servicio a las 59 naves, es de 13,5 millones de euros, y su puesta en marcha permitirá generar 250 nuevos empleos en Campollano Norte. Tanto Félix Arias como el alcalde de Albacete incidieron en las «inmejorables» condiciones de venta de las naves -con una financiación del 90% a 8 años y un tipo de interés del 5%- y su precio, que rondará los 550 euros el metro cuadrado -«más barato que los precios medios del entorno», según se afirmó-, así como la calidad de la construcción.
Tanto el Ayuntamiento como Sepes hicieron hincapié en la celeridad que se le quiere dar a este proyecto de reparcelación del que se viene hablando desde el año 2005, de manera que las naves queden adjudicadas antes de la finalización de las obras.
El plazo para optar a este nuevo suelo industrial, abierto a cualquier empresa, lo fijará Sepes, estando previsto que se cubra buena parte de la demanda, que por el momento se traduce en unas 75 peticiones, según manifestó Pérez Castell.




