Así, ahora, las grandes superficies comerciales necesitan además del permiso del Ayuntamiento, conseguir una segunda licencia comercial que otorga la Junta de Comunidades. «Hemos tratado de evitar con esta segunda licencia que llegasen proyectos especulativos que nada tienen que ver con el comercio y les hemos exigido que estén integrados en el planeamiento urbanístico», explicó el delegado de Industria.
Pero esta regulación pronto va a cambiar. El consejero de Industria habló del «nubarrón» que puede suponer la directiva Bolkestein, un norma comunitaria que liberaliza muchos sectores, también el comercial, y que debe estar traspuesta antes del 26 de diciembre de 2009.
El subdirector general de Modernización del Comercio Interior, Rafael Gómez, que también intervino en estas jornadas, explicó que la directiva lo que prohíbe es que se limite el número de grandes superficies de una ciudad sin más, pero sí que posibilita fijar restricciones por razones de interés general «como pueden ser el tráfico o el medio ambiente».




