Lo que el año pasado era un aviso, este se ha convertido en una realidad: los establecimientos hosteleros de la calle Tejares no pueden competir con sus homólogos del Recinto Ferial y, por ese motivo, ha adaptado sus horarios a las conveniencias de su clientela.
Algunos bares de copas, como El Porche, La Teja y Moschino, han preferido cerrar directamente sus puertas hasta el próximo 17 de septiembre para evitar pérdidas en la caja registradora. Otros, como por ejemplo, El Tejares 10, han reorganizado sus horas de apertura y ha decidido dar las cañas del mediodía, pero cerrar todas las tardes y noches del lunes, martes y miércoles.
Los hay también que abrirán durante toda la Feria, tanto de día como de noche -caso del New Jazz y Gabanna- y los hay que se han planteado la apertura de sus negocios todos los días hasta las 12 de la noche, a excepción de los viernes y sábado, que se abrirá hasta el horario nocturno de Feria permitido por el Ayuntamiento, caso de Bananas.
Los hosteleros de la calle Tejares coinciden en señalar que abrir sus negocios durante toda la Feria es sinónimo de pérdida de dinero, debido, principalmente, al éxodo masivo de clientes que se ha producido en los últimos años en beneficio del Recinto Ferial y sus aledaños, no sólo por la noche, sino también al mediodía y por la tarde.
Este traslado de la fiesta ferial de la Zona a la Feria afectó en un principio a las terrazas de la calle Tejares pero, con los años, ya se está trasladando también a la calle Concepción, hervidero de clientes durante todo el año.
Los propietarios de los bares de copas culpan directamente al Ayuntamiento de este éxodo festivo al Recinto Ferial, ya que en los últimos años ha impedido la colocación de barras en la vía pública: «Todos los años, la Policía Local nos ha multado por la instalación de barras en la calle», aseguró Juan José Muñoz, propietario de El Porche, quien sostiene que, a la gente en Feria, «lo que le gusta es estar en la calle escuchando música», unas preferencias que, en el caso de septiembre, sólo encuentran en el Recinto Ferial.
El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo (Apeth), Cesáreo Ortega, recordó que lleva «muchos años» criticando el pasotismo del Ayuntamiento ante la situación de la Zona en Feria, aunque reconoció que parte de culpa la tienen algunos hosteleros «que han trasladado sus negocios y, por tanto, a su clientela, a los Ejidos de la Feria».
Tabla de salvación
Desde la Apeth se viene proponiendo y sugiriendo al Ayuntamiento que organice actividades lúdicas y musicales en las calles Concepción, Mayor y Tejares, para que pubes y discotecas no se vean obligados a cerrar entre el 7 y el 17 de septiembre: «Antiguamente, la Feria era la tabla de salvación del sector, pero en los últimos años se están viendo obligados a cerrar para no perder dinero», dijo el presidente de los hosteleros.
No obstante, supo reconocer los defectos del sector que, de alguna manera, están contribuyendo al éxodo de clientes de la Zona a la Feria: «Los propios hosteleros llegan a pagar barbaridades por quedarse con la barra de una carpa en la Cuerda; la Zona 9 la adjudica directamente el Ayuntamiento, pero el resto de carpas se conceden a asociaciones sin ánimo de lucro y éstas negocian con los pubes de Albacete la adjudicación de la barra y se habla de cantidades astronómicas», explicó Cesáreo Ortega, que dudó de la «legalidad» de estas operaciones y advirtió que las mismas producen «que se incremente el precio final que tiene que pagar el consumidor».
El presidente de la Asociación de Hosteleros lamentó, finalmente, que una calle tan atractiva como Tejares se vea completamente abandonada durante la Feria y recordó que estas fiestas patronales las celebra toda la ciudad y no sólo el barrio de la Feria: «El Ayuntamiento debería hacer algo ya en esta calle, porque siempre resulta muy atractiva, sobre todo para los visitantes».