Ocho exportadores de azafrán, procedentes de diversas provincias españolas, han constituido en Albacete una sociedad limitada con la que pretenden competir con Irán y La India. El Instituto Agronómico Provincial (ITAP) será quien dote de tecnología a la Corporación de Operadores de Azafrán Español, que, presidida José Guerrero, quiere recuperar un sector tendente a desaparecer: producir más con menor coste.
No hay que olvidar que el mejor azafrán del mundo se ha cultivado desde el siglo XII en la provincia de Albacete. Y es que España siempre ha liderado el sector por su calidad. El color, el sabor y el olor de la rosa española nunca se ha podido comparar con la del resto del mundo. Sin embargo, si el azafrán iraní se vende a 300 euros el kilo, el español supera los 1.200 y alcanza los 5.000 en el mercado porque la mano de obra lo encarece.
El caso es que los exportadores de azafrán se niegan a que el cultivo desaparezca y se han unido porque la tendencia iba hacia la extinción. Hace una década Castilla-La Mancha era la primera región productora y Albacete la primera provincia, pero se ha pasado de producir 50.000 kilos a únicamente mil.
El primer consejo de la sociedad limitada se celebró ayer en la Diputación Provincial con la certeza de que el apoyo del ITAP y la voluntad de los exportadores dará sus frutos. No obstante, Guerrero reconoció que será una tarea que llevará tiempo y que no todos verán. De momento, la Corporación empieza con un capital social de 300.000 euros.
El presidente de la Diputación, Pedro Antonio Ruiz Santos, destacó la iniciativa de estos empresarios, a los que brindó el apoyo del ITAP. Fue el presidente de la Institución quien subrayó que Castilla-La Mancha y Albacete siempre han producido el mejor azafrán del mundo, representando el 70% del sector nacional y el 25% del mundial, afirmaciones que corroboró Guerrero, quien recordó que si él trasladó su empresa familiar de Teruel a Albacete fue porque aquí estaba la mejor rosa del mundo.
El problema, según argumentó Guerrero, es que «con un 90% de mano de obra no podemos competir con Irán y La India». Por tanto, hay dos objetivos, dotar de tecnología al sector y convencer al pequeño agricultor para que en lugar de abandonar el cultivo lo acreciente.
Por su parte, el responsable del ITAP, Prudencio López Fuster, insistió en que será el Instituto el encargado de guiar a la Corporación en su proceso de tecnificación. «Se trata de recuperar el azafrán», aseguró, al tiempo que confirmó que el ITAP, aunque no aporte capital social, sí que se ha comprometido a transferir su tecnología, el resultado de años de investigaciones.
La Corporación de Operadores de Azafrán Español cuenta con exportadores de Teruel, como su presidente, que llegó a la provincia hace 20 años, de Cataluña y Valencia, pero quiere centralizar su actividad en Albacete «porque -en opinión de Guerrero- es el centro del azafrán español».
El consejo de la Corporación se reunirá una vez al mes.