Cuando Manuel Carrilero de la Torre pensó en la remodelación del recinto ferial hace treinta años diseño, entre otras cosas, un paso subterráneo para los coches, comunicando con un paseo peatonal el Paseo de la Feria y el Recinto Ferial.
Como es evidente, no se llegó a hacer, como tantas otras cosas. Ahora, la idea se pondrá de nuevo sobre la mesa, aprovechando que se va a construir un aparcamiento subterráneo en el Paseo. Sin embargo, el alcalde, de entrada, dice no ser muy partidario de esta comunicación, «a mi los pasos subterráneos me parecen trampas, porque se inundan enseguida, porque un coche averiado puede ocasionar una tragedia... pero, no obstante, se estudiará».
Lo que sí no se piensa tocar son los Ejidos y es que «los Invasores son tan sagrados como la Feria», dice el alcalde, recordando que cuando en 1710 Felipe V otorgó a la ciudad el permiso para hacer una feria franca en septiembre, también autorizó «un mercadillo popular los jueves, que es el que ahora hacemos los martes».