«No me llames extranjero» Diez centros de Albacete reciben la acreditación Escuelas sin Racismo Dieciséis personajes públicos se suman a la iniciativa Escuelas para la Paz DOLORES CARCELÉN/ALBACETE  GALARDONADOS. En la imagen, representantes de los colegios e institutos en un momento del acto./ J.M.E. | | Imprimir Enviar | | LAS CLAVES
LAS CLAVES | ¿Qué es Escuelas sin racismo, Escuelas para la Paz y el Desarrollo?: Una iniciativa para prevenir en los centros educativos esa falta de comprensión que lleva al racismo.
¿Quién avala la iniciativa?: La ONG Asamblea de Cooperación por la Paz, con el apoyo de la Delegación Provincial de Educación.
¿Qué centros participan en Albacete?: Los IES Andrés de Vandelvira, Diego de Siloé, Los Olmos y Amparo Sanz y los colegios Diocesano, Aristos, Ave María, San Isidro Labrador de Aguas Nuevas, número 52 y La Paz.
¿Quién puede sumarse a la iniciativa?: Todos los centros educativos que lo deseen.
¿Qué es el Comité de Notables?: Un grupo de personas, en su mayoría albaceteños conocidos públicamente por su trayectoria profesional, que se comprometen a defender los principios del proyecto en todos los ámbitos.
¿Quiénes forman parte del Comité?: El poeta Ángel J. Aguilar, el director de cine Montxo Armendáriz, el que fuera presidente del Foro de la Participación, Javier Avilés, el humorista Joaquín Reyes, la primera alcaldesa de la democracia, Carmina Belmonte, el dibujante Sergio Bleda, el director de la revista Barcarola, Juan Bravo, el delegado de Educación, Valentín Castellanos, el director del CREA, Ramón Flecha, el pintor Chema López, la Defensora del Pueblo de Castilla-La Mancha, María Henar Merino, el alcalde de albacete, Manuel Pérez Castell, el periodista Pedro Piqueras, el vicerrector del Campus de Albacete, Antoni Roncero y el ciclista Óscar Sevilla. |
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Los institutos albaceteños Andrés de Vandelvira, Diego de Siloé, Los Olmos y Amparo Sanz y los colegios Diocesano, Aristos, Ave María, San Isidro Labrador de Aguas Nuevas, número 52 y La Paz se han comprometido a trabajar para que la inmigración aporte riqueza y no división entre su alumnado. Estos centros han sido los pioneros de un programa contra el racismo de la Asamblea de Cooperación por la paz, pero no serán los únicos.
«No me llames extranjero». Este verso del cantautor argentino Rafael Amor, que ayer destacó el poeta Ángel Aguilar, resume el espíritu con el que el que hace tres años nació la iniciativa Escuelas para la Paz. El objetivo fue desde el principio desterrar el racismo de los centros educativos de la provincia de Albacete y ayer se pudo comprobar que esta idea, avalada por la Asamblea de Cooperación por la Paz, gana apoyos.
El salón de plenos del viejo Ayuntamiento de Albacete, ahora Museo Municipal, sirvió de escenario para entregar a cuatro institutos y seis colegios albaceteños los diplomas y las placas que acreditan que son centros que trabajan por la igualdad, que son Escuelas sin racismo.
Futuro
Ayer se puso de manifiesto que, aunque son diez centros educativos los que se han sumado a esta iniciativa, está abierta a todos. Además, el acto no sólo sirvió de reconocimiento a los pioneros, también se presentó al Comité de Notables, un grupo de personas, de conocido prestigio por su trayectoria profesional, que se comprometió a defender públicamente el espíritu de estas escuelas para la paz.
Desde la Defensora del Pueblo, María Henar Merino, hasta el vicerrector del Campus Universitario, Antonio Roncero, o el delegado de Educación, Valentín Castellanos, pasando por el dibujante Sergio Bleda, el actor Joaquín Reyes o la ex alcaldesa Carmina Belmonte, una lista de dieciséis personas ya ha firmado el manifiesto de este comité. El grupo tendrá como misión trabajar en su ámbito, en su trabajo, en su familia y en sus barrios, por la paz, evitando esa falta de comprensión que, tal y como se subrayó ayer, «conduce al racismo y a la discriminación».
Castellanos destacó el «muy loable» objetivo de esta iniciativa, al tiempo que deseó que se hiciera extensible a toda Castilla-La Mancha. Y es que, si bien este programa empezó en los centros educativos que teóricamente podrían ser más problemáticos, el delegado de Educación subrayó que debería extenderse a todos porque la inmigración no está localizada. «Hemos evitado la concentración porque no queremos guetos», subrayó Castellanos.
Por su parte, el actor Joaquín Reyes aparcó su vena cómica para advertir de «se empieza evitando que nuestros hijos vayan a colegios con problemas y acabamos con prejuicios».
La clave ayer no era otra que fijar la vista en la riqueza que aporta la inmigración.
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