Entiende la fotografía como una herramienta didáctica que le permite hacer lo que más le gusta, estudiar la Naturaleza para dar a conocer después sus secretos al público. Antonio Manzanares (Tobarra, 1948) es el autor de las imágenes que, hasta el 2 de junio, dan vida a la muestra El amor maternal en los animales, organizada por la Consejería de Educación y Ciencia y que puede verse en el centro cultural de CCM.
-¿Qué es lo puede ver el público que se acerque estos días a ver la exposición?
-La exposición está diseñada con un espíritu didáctico, ya que nuestro principal objetivo es que los escolares descubran cómo se reproducen los animales y de qué manera los adultos cuidan a las crías. Es una visión que depara no pocas sorpresas, ya que por ejemplo las arañas, que no suelen caer demasiado simpáticas a los humanos, resultan ser una de las madres más abnegadas de la Naturaleza y arriesgan su vida por salvar a su descendencia. Con esta muestra queremos que los chavales descubran que todos los animales son útiles unos a otros, de forma que si falla un escalón todo se viene abajo; y también de concienciarles sobre la importancia de preservar el medio ambiente.
-En su currículum figura que es usted fotógrafo, profesor y naturalista. ¿Qué vocación fue la primera?
-Empecé en la enseñanza, y después de 21 años cambié la actividad docente por la divulgación científica, como fotógrafo especializado y como escritor. Han sido años de una actividad frenética, con 14 libros publicados y uno que tengo a punto de salir, Paseos por la Naturaleza de Castilla-La Mancha, donde se recoge la fauna y la flora de cuarenta lugares específicos de la Región. Han sido años de exposiciones en muchos lugares de España y del extranjero y también de viajes por todo el mundo. En la actualidad parece que se ha cumplido eso de que los maestros tenemos que volver a nuestro camino primitivo, y desde este curso soy asesor técnico docente de la Consejería de Educación y Ciencia, con la misión de dedicarme a la divulgación de estas exposiciones educativas.
-¿Sólo entiende la fotografía como una herramienta didáctica?
-Sin duda. La fotografía ha sido mi herramienta para ganarme la vida, pero yo me siendo naturalista. Lo que me gusta es observar la Naturaleza, fotografiar los secretos del mundo animal, aprender de las plantas... No me quedaría satisfecho si esto no lo diera a conocer a los demás y, fundamentalmente, a los jóvenes, para que conociendo la Naturaleza la amen más. Hay que conseguir que los recursos naturales sean respetados y se acabe con los destrozos que se están perpetrando, de manera que los seres humanos podamos conservar 'nuestra casa'.
-¿Cómo es el trabajo de fotografiar la Naturaleza? ¿Prepara mucho las sesiones?
-Dependiendo de lo que quiera fotografiar organizo el viaje. Suele ser una trabajo lento y metódico, pero de tanto salir al campo hay veces que se cruza la casualidad y tienes la suerte de llevarte a casa especies que nunca habrías pensado. En otras ocasiones te vuelves con las manos en los bolsillos, sin haber podido hacer nada. Cada fotografía es un mundo, pero los animales suelen ser bastante esquivos y con razón.
-¿Se siente usted un privilegiado por poder plasmar realidades únicas que a los demás nos pasan desapercibidas?
-Me siento un privilegiado de poder estar dedicado a lo que más me gusta, que es la observación y el estudio de la Naturaleza, y además tener la oportunidad de enseñar ese trabajo al público.