El profesor titular de Educación Física de la Escuela de Magisterio, José Manuel Lara, presentó una ponencia en el Congreso sobre Educación. Hizo alusión a la forma en la que los maestros entienden la paz, manifestando
que «es un estado de armonía y bienestar con uno mismo, con los demás y con el medio. No olvidemos que educamos más por lo que somos y hacemos que por lo que decimos, por lo que en esta guerra de la paz el arma más eficaz es la palabra y sobre todo la palabra suave».
Se refirió a continuación a la forma de entender la paz los maestros. «El maestro ha de tener un yo que se sienta bien, equilibrado, que tenga recursos para ir sorteando las piedras del camino y debe mostrar tolerancia, solidaridad, cooperación, justicia, bondad, honestidad sinceridad y respeto y también hace falta una buena dosis de paciencia». José Manuel Lara dedicó un apartado a analizar los centros de formación de maestros como comunidades educativas, exponiendo las características y los saberes y experiencias que deben adquirir los futuros educadores. «La educación para la paz debe empezar en la Universidad desde el primer momento, desde la entrada de los alumnos al centro y debe continuar incluso después de acabar su formación, es decir debe ser un proceso de continua renovación, pues si queremos transmitir la paz, primero hay que pregonar con ella, pues en cuestión de paz hay que predicar con el ejemplo», afirmó el profesor de la Escuela de Magisterio de Albacete.
Planes de estudio
Dijo también que los planes de estudio actuales no responde a la demandas de una Escuela que eduque para la vida de hoy. «Los planes de estudio no responden a las demandas de una Escuela que eduque para la vida de hoy, para la vida en armonía consigo mismo, con los demás y con el medio».
¿Qué echas de menos de la Escuela de Magisterio cuando ya estás en el aula?, se preguntó el ponente de la Escuela universitaria del campus de Albacete. Y respondió. «Este es un pronunciamiento claro que revela carencias , estamos desbordados por los problemas diarios en el aula y fuera de ellos, los alumnos no tienen recursos para manejar situaciones de conflicto cada vez más frecuentes. En cuanto a las materias, la formación ya no se ajusta a las necesidades de la sociedad actual. Pero, hay otro elemento importante en el que la educación ha dejado de ser idónea, que es la forma que utilizamos para transmitir los conocimientos, que son rígidas, basadas en la autoridad del profesor. Este aprendizaje basado en la fórmula de recibir, repetir, conformar es contraproducente para enseñar la educación en la paz, que debería estar basado en participar, no conformar y recrear», comentó Lara.