No han pasado ni dos años desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, confirmara el 12 de mayo de 2005, durante el Debate sobre el Estado de la Nación, que Eurocopter se instalaría en Albacete y ayer este proyecto se convirtió en realidad.
Minutos después de las 12:15 horas del mediodía, Albacete entraba a formar parte como «miembro de pleno derecho» en el principal grupo productor de helicópteros del mundo.
En una nave principal habilitada para la ocasión, convirtiéndola en una gran sala de conferencias, los centenares de invitados escucharon a todos los intervinientes en el acto oficial coincidir en dos ideas fundamentales: que Albacete, Castilla-La Mancha y España se convierten en el tercer pilar fundamental de Eurocopter en Europa, junto con Alemania y Francia, y, en segundo lugar, o casi en primero para la ciudad, que «se cumple un sueño», que se ha conseguido un logro que supondrá un empuje fundamental al desarrollo económico de esta tierra.
La buena suerte del agua
En una comunidad autónoma y en una provincia donde el agua y la lluvia se hacen querer, su presencia ayer se convirtió en protagonista de buena parte de los discursos. Mientras el presidente de Eurocopter, Lutz Bertling, la calificó como «símbolo de un futuro fructífero», el presidente de Castilla-La Mancha, José Mª Barreda, la recibió de buen grado manifestando que «en esta tierra sabemos lo que vale el agua y conseguiremos que su escasez no sea un factor limitante de nuestro crecimiento y desarrollo».
Barreda defendió que, desde Castilla-La Mancha «lo hemos hecho bien» para atraer a Eurocopter, porque el gobierno regional ha cumplido todo lo prometido pero destacó que no hubiera sido posible «si en Albacete no hubiera habido previamente una serie de condiciones que lo han permitido», entre las que destacó el aeropuerto civil, la Maestranza aérea, el tejido industrial, el Campus universitario o el Parque Científico-Tecnológico.
Albacete era ayer la protagonista. Ha sido a esta ciudad y por sus características por lo que se la ha escogido, además de por el trabajo de las instituciones (la consejera Araújo se llevó más de piropo profesional). Por todo ello, Bertling manifestaba en su discurso que «si tuviéramos que volver a tomar la decisión hoy de nuevo, volveríamos a escoger a Albacete». Desde hace tiempo «hemos estado trabajando por la integración de España en el Grupo en el papel que merece» y, añadió el presidente de Eurocopter, «hoy es el final de ese largo proceso».
El mejor imán
Satisfacción se veía también en la cara del secretario de Estado de Defensa, el albaceteño Francisco Pardo, que ha sabido manejar con éxito los designios de este gigante aeronáutico para que pusiera sus ojos en la capital manchega. «Lo que toca ahora -avanzó Pardo- es convertir a Castilla-La Mancha en un imán para la industria aeronáutica nacional e internacional» porque esta industria, explicó, «tiene carácter dual -civil y militar- y tiene un gran potencial de exportación».
Contento se veía también a Manuel Pérez Castell. El alcalde de Albacete, que hizo un repaso por los principales «hitos» desde que el 27 de mayo de 2004 el Pleno municipal aprobara por unanimidad una moción para iniciar las gestiones encaminadas a conseguir esta planta de fabricación, anunció que ya hay «varias decenas de demandas de empresas» para instalarse en el polígono aeronáutico que se inauguraba ayer con Eurocopter.
El presidente Barreda descubrió la placa conmemorativa y las autoridades firmaron en el libro de honor. Un libro que, sin embargo, se quedó sin algunas firmas destacadas, como la del ex presidente regional y ex ministro de Defensa, José Bono, que no acudió a la cita a pesar de que más de un responsable político le atribuyó el mérito, en su momento, de haber logrado este proyecto. Tampoco se vio a la candidata regional del PP, De Cospedal. El momento más espectacular del acto fue, sin duda, la exhibición aérea que protagonizaron media docena de helicópteros de la patrulla Aspa.
Durante unos diez minutos ofrecieron a los asistentes la tabla de exhibición 2007, con maniobras que son fruto de la experiencia y el trabajo de los profesionales del Ala 78 del Ejército del Aire y que pusieron de manifiesto la operatividad y maniobrabilidad del EC 120B, el conocido como «colibrí». Eurocopter servirá de polo de atracción para nuevas empresas aeronáuticas. Un sector preocupado por la cualificación.
Según una encuesta del INE -los datos los ofreció el presidente Barreda-, la inversión media en innovación en las empresas es de 30.000 euros, pero en el sector aeronáutico llega a los 4 millones; en cuanto a la inversión media en formación de trabajadores, de los 15.000 euros/año en general, en este sector asciende a los 700.000 euros. Tras los discursos, sobre una gran pantalla aparecía un mapa con los lugares donde Eurocopter tiene presencia en Europa.
Los intervinientes pulsaron -de fondo sonaba la emblemática canción The Wall, de Pink Floyd- un gran botón rojo que hizo aparecer el nombre de Albacete, unido con un triángulo a los de Marignane (Francia) y Donauwörth (Alemania). En la pantalla se leía: «Estamos orgullosos de dar la bienvenida a Albacete al mundo Eurocopter».