Más de 15.000 diabéticos de la provincia de Albacete podrán acudir al podólogo y remitir la factura al Servicio Público de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Si el consejero de Sanidad, Roberto Sabrido, cumple su promesa del pasado 16 de noviembre, será cuestión de semanas que, en cierta medida, se desprivatice el cuidado de los pies. Los médicos de cabecera serán quienes remitirán a los pacientes enfermos de pie diabético o en riesgo de padecerlo al podólogo, que enviará la factura al Sescam. De esta manera, los enfermos que no van a estos especialistas por falta de recursos lo harán y el que ya acudiera al podólogo se ahorrará los entre 25 y 30 euros que puede costar la consulta.
En definitiva, una necesidad sanitaria que nunca ha entrado en el sistema público, ni con el Insalud ni con el Sescam, se abrirá a un importante porcentaje de la población diabética, contribuyendo así a la prevención de la grave patología conocida como pie diabético.
Prevención
No hay olvidar que está demostrado que la prevención del pie diabético y un tratamiento adecuado para tratar las úlceras que produce puede reducir hasta un 85% las tasas de amputaciones. Y es que las lesiones en los pies constituyen uno de los principales motivos de consulta de los pacientes diabético. Se calcula que entre el 15% y el 20% de estos enfermos desarrollará estas úlceras en los pies a lo largo de su vida, ya que el 25% de los ingresos hospitalarios se deben a complicaciones de esta enfermedad.
Así lo puso de manifiesto ayer a este diario el presidente del Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha, Francisco M. López Barcenilla, quien subrayó que podrán sumarse a este convenio, que se firmará en breve con el Sescam, todos los especialistas que estén dados de alta en el colegio y pasen la revisión de la Delegación Provincial de Sanidad. En la misma línea, confió en que los enfermos puedan disponer de este servicio gratuito, como muy tarde, a partir del mes de abril. En principio, los podólogos calculan que harían unos 120.000 servicios anuales en Castilla-La Mancha, de los que se beneficiarían 80.000 diabéticos de toda la región.
López Barcenilla subrayó que lo importante para abordar el pie diabético es la prevención, porque «cuando aparecen los primeros síntomas ya es demasiado tarde». Esta enfermedad hay que vigilarla en todos los diabéticos, mal cuidados, que arrastran la enfermedad durante más de diez años.
Y es que la diabetes es una enfermedad silenciosa que, aunque pueda engañar con cierta apariencia de bienestar, ataca desde cuatro frentes: la visión, los riñones, la circulación y los pies.
Hay que tener en cuenta que, según los datos facilitados por el Colegio de Podólogos, el 5% de los pacientes diabéticos sufrirá algún tipo de amputación a lo largo de su vida y el 30% de los casos de amputación menor requerirá de reamputación en el plazo de unos tres años.
La prevención es vital también porque la mitad de los pacientes que sufren la amputación de una extremidad inferior podrán presentar complicaciones en la extremidad contralateral al cabo de los dos años siguientes, con una alta probabilidad de una nueva amputación.