Es un grupo nuevo pero sus integrantes saben más por viejos que por diablos. Y no es que pinten canas, no se trata de eso, pero sustituyeron los chupetes por las guitarras, los altavoces y los micrófonos y, claro, a pesar de sus treitantos, están considerados como los veteranos de la movida albaceteña.
Mucho ha llovido desde que Joaquín Pascual iba a recoger en moto a Carlos Cuevas para ir a ensayar cuando éste salía del colegio. El éxito y el reconocimiento del público les llegó junto a Fernando Alfaro cuando fundaron Surfin'Bichos, grupo de culto para los amantes de la otra música, que el pasado año celebró una tan esperada como fugaz resurrección.
Cuando los Surfin se divorciaron, Pascual y Cuevas crearon Mercromina, una banda que probó las mieles del éxito y que se convirtió en uno de los grupos de referencia de los circuitos de música independiente de España.
Tras la extinción de este cuarto y después de una temporada sin pisar escenario con una formación formal, Joaquín Pascual y Carlos Cuevas vuelven a la carga con Travolta, nombre de su nuevo grupo, que hoy celebra el lanzamiento de su ópera prima El efecto amor, un elepé con doce temas inéditos grabado por Paco Loco en los estudios Odss del Puerto de Santa María (Cádiz) y masterizado por Greg Galbi.
Según confesaron Joaquín Pascual y Carlos Cuevas en una entrevistas concedida a La Verdad, el disco recoge la historia más reciente de la vida de estos expertos rockeros locales, nuevas canciones no transitadas antes, que profundizan en lo acústico, pasan por encima de la electrónica y están grabadas en directo y al unísono, en una sola toma.
«Es un disco bastante orgánico, puro, no tiene secretos ni misterios de la electrónica, es limpio, muy reflexivo, contemplativo, sencillo, natural ». Son algunos de los adjetivos que le imprimen Pascual y Cuevas a este nuevo trabajo discográfico, que sale hoy al mercado con Corazón valiente como primer single.
Telescopio, Hasta el final, La Casa, Lloviendo a Mares, Colores, Los que se dieron por vencidos son seis de los doce títulos que recoge este nuevo álbum de Joaquín Pascual y Carlos Cuevas, letras que forman parte de las vivencias de sus autores: «Las canciones forman parte de ti cada vez de una forma más directa; te refugias en más cosas, las sensaciones son más claras y las palabras más directas; cada vez te desnudas más y cuando te das cuentas estás en pelotas», dice la voz de Travolta.
Fieles a su pasado
Sostienen que este nuevo producto discográfico tiene que gustar «por obligación» a los fans de Mercromina, pues en ningún caso Travolta reniega de su pasado y, sencillamente, respira una evolución lógica y normal: «El efecto amor es un disco con muy buenas canciones; no entendería que a los seguidores de Mercromina no les gustara este elepé», confiesa Joaquín Pascual. A pesar del aval de haber vendido miles de discos y de haber actuado en los mejores festivales de música moderna de España, arrancar con una nueva banda «no ha sido nada fácil; hemos tenido que empezar desde cero, aunque teníamos la sensación de que todo iba a ser más sencillo por haber hecho lo que hemos hecho».
Aún así pueden sentirse unos privilegiados porque han tenido el apoyo de diversos sellos discográficos para publicar este primer disco compacto. Sin embargo, ambos lamentan que, hoy en día, la música se consuma «demasiado deprisa» y «nuestro estilo requiere atención». En este sentido, Pascual opina que el mercado de la música ha perdido el «romanticismo» que tenían los Surfin y Mercromina, romanticismo que ahora conserva Travolta porque «nos gusta ser así; escuchar nuestro disco entero produce una descarga de emoción impresionante». Esta música más pausada, con temas con contenido, está provocando que Travolta no sea invitado a los festivales alternativos españoles, porque «dicen que nuestra música es lenta y esto me parece una aberración; prefiero que me digan que el disco es una mierda», critica Joaquín Pascual, que rechaza que en la actualidad sólo se oferte música muy consumista, express, rápida , que ha hurtado a los melómanos el placee de buscar en las disquerías y tiendas especializadas: «Hay público que no distingue lo que es escuchar de consumir», añade Carlos Cuevas.
El resto de la formación
En Travolta -nombre usurpado a un gato que se encontraba en el estudio de grabación-, Joaquín Pascual y Carlos Cuevas no se encuentran solos. Para esta nueva andadura por escenarios y clubes han contado con otros tres músicos con los que habían colaborado en ocasiones esporádicas y cuyo manejo instrumental sirvió de excusa para su incorporación a la banda: Ana Galletero, violinista que también se hace cargo del bajo, órgano, rhodes y de las voces; Paco Cuerda, guitarras y coros; y José María Castillo, último fichaje para hacerse cargo de órganos y piano.
Tras el lanzamiento de El efecto amor y después de la oportuna promoción por medios de comunicación, Travolta se sumergerá en una interesante gira de puesta de largo que les llevará a las ciudades más importantes del país como Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Murcia, Granad, Málaga, Cádiz y, por supuesto, Albacete, concierto que todavía no tiene fecha cerrada.