Un coche robado e incendiado por miembros de ETA fue hallado hace dos días cerca de una zona boscosa en la localidad de Osmets (suroeste de Francia), según informó ayer una fuente próxima a la investigación. Se trata de un Peugeot 307, que había sido robado el pasado 18 de diciembre en el departamento de Charentes-Maritimes (oeste), cuando el dueño había dejado las llaves en el arranque para entrar en una panadería.
El vehículo, totalmente calcinado, fue encontrado por cazadores, que avisaron a la policía. Se cree que el coche fue abandonado e incendiado el domingo por la noche.