Llamar Manneken Pis al vergonzante monigote de piedra de la fuente del Paseo de la Libertad me parece desafortunado y grotesco, ni siquiera vale como referencia urbana. Manneken Pis sólo hay uno, es el símbolo de Bruselas conocido por los turistas en todo el mundo.El angelote de aquí, muy deteriorado, formó parte del monumento a Saturnino López en el Parque. El niño sostenía un ánfora que vertía un chorrito de agua en una concha, y servía de pedestal al busto de Saturnino López, el hombre que cedió el manantial de los Ojos de San Jorge a la ciudad y que bien merecía la estatua, lo único que queda de la memoria del que yo llamo santo republicano, porque era todo un señor, al que en su día le dedicaron la calle Zapateros, porque nació en el número 19 de esa vía, y cuyo nombre desapareció al recuperar un Ayuntamiento los nombres populares en el callejero. Hablar, en todo caso, de Manneken Pis, por la figura del Paseo de la Libertad, que suelta un chorro grosero desde una tubería, me parece muy desafortunado, y Roberto Tejada, que lo cita, debería olvidarse de un nombre que en absoluto nos pertenece, y que no necesitamos, dejando al auténtico Manneken Pis -estatuilla de bronce de unos 60 centímetros, de 1619- que siga meando, para curiosidad de los visitantes, en una fuente de la Rue de L'Etuve bruselense, con la particularidad de que frecuentemente le cambian el traje. Coincidiendo con el centenario del Sporting de Gijón, sus directivos consiguieron que durante unas horas, el muñeco orinase sidra. Recuerdo que cuando Juan Francisco Fernández dirigió la representación de Castilla-La Mancha en la capital belga, le emplacé amablemente a que intentara vestir la estatua con el traje manchego, pero no pudo ser.
La pretendida réplica albaceteña va a ser restaurada. Si lo que sugieren es que sea un símbolo del agua en la ciudad -sin duda es una buena idea- ya pueden ir buscándole un nombre. De Manneken Pis, ni hablar.
Lozano, académico
Me cogió en off-side clínico el nombramiento de José Antonio Lozano como miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Murcia, distinción que afianza los vínculos del pintor albaceteño con la ciudad donde, junto a su suegro Garay. inició su actividad artística. José Antonio es mi amigo de toda la vida, conozco su trabajo y su obra, algunos de sus paisajes ocupan el mejor sitio de mi casa, con su Bodegón del quinqué, de gran formato, en un sitio preferente. Cruzo ante ellos varias veces al día y renuevan mi admiración por aquel artista que conocí en la sala Estudio, donde hizo cuadros magistrales. Lozano ha sido el maestro de numerosos pintores que han aprendido de él, sobre todo, el arraigo formal de la tierra, a la que ha dedicado gran parte de su creación artística, de una plasticidad inimitable. Algunos de sus catálogos recogen los elogios que hice de sus exposiciones, en la primera edición de mi libro Balada de la calle Cornejo hay un dibujo excepcional de la imagen de la Patrona, conservo algunas ilustraciones a artículos periodísticos, tengo dos palomas que me regaló, y todo ello forma parte de mi patrimonio Lozano, con quien compartí en Yeste, su pueblo, horas inolvidables . Le he visto pintar, en su caballete, y es un ejercicio técnico, de elaboración minuciosa, que muy pocos autores serían capaces de afrontar. El tío se pone una blusa de gañán manchego y una boina y ahí se las den todas, si es un acrílico como si es una acuarela, y no digamos el óleo, domina todos los recursos, y toda su obra festeja el cromatismo natural, del campo y de la calle, que le es tan familiar, como que pertenece a su entorno y a su personalísimo estilo. «Este es el amo», me dijo una tarde Benjamín Palencia, mientras veíamos sus últimas obras. El pintor de Barrax sentía una gran admiración por él.Lo que prefiero de José Antonio es su carácter. Qué jodío, cómo se las gasta este octogenario gruñón. Pero si te llama bastardo, que es una de sus bromas, es que te quiere. Cuento todo ésto como testimonio de nuestra vieja amistad, esta oportunidad es una ocasión de oro, en la que quiero obsequiarle con unas frases de afecto.