Nadie acierta a concretar el motivo: conflictividad en las aulas, falta de respeto, masificación de las clases o pérdida de autoridad. El caso es que el 11% de las bajas laborales del profesorado de la provincia se debe a problemas psicológicos, según aseguró ayer la Delegación de Educación. Se llame estrés o depresión, dar clase desgasta. Además, aunque se quiera quitar hierro al asunto, las agresiones verbales y físicas contra los profesores no se quedan en meras anécdotas.
En sólo cuatro meses lectivos, de mayo a octubre, la Asesoría Sindical para la Convivencia de Comisiones Obreras ha registrado al menos cinco casos de denuncias de profesores en Albacete, llegando una de ellas a los tribunales. El coordinador de este nuevo servicio, Esteban Ortiz, insistió ayer en que el problema al que se enfrentan los centros educativos de la provincia no es de violencia sino de conflictividad.
No obstante, la violencia estuvo presente tanto en el caso que ya está en los tribunales como en uno que se solucionó sin ir a juicio. En el primero de ellos, fueron un padre y una alumna de Caudete quienes agredieron verbalmente al profesor para evitar un suspenso. En el segundo caso, fue una profesora quien sufrió una agresión física, pero la víctima optó por no denunciar.
De todas formas, los datos de Comisiones Obreras están muy alejados de los que maneja la Delegación Provincial de Educación. Según este sindicato, una de cada tres bajas del profesorado se debe a motivos psicológicos, siendo el estrés, la angustia y el miedo la segunda causa de baja médica.
Así lo pusieron ayer de manifiesto en rueda de prensa la psicóloga de la Asesoría para la Convivencia, Nani de la Encarnación, y el coordinador de este servicio, Esteban Ortiz, quienes explicaron que, de mayo a octubre del 2006, han realizado 180 actuaciones en toda Castilla-La Mancha. En el 40% de los casos los docentes demandaron asesoramiento pedagógico para poner en marcha planes de convivencia en los centros.
Y es que Comisiones ha visto en estos meses que el 40% de los conflictos que se registran en las aulas no tiene lugar entre iguales sino entre profesores y alumnos; un 20% se debe a enfrentamientos entre padres y docentes y un 20% de los conflictos surge entre los propios profesores a la hora de aplicar metodologías.
De todas formas, el porcentaje de expedientes disciplinarios en las aulas de la provincia es de cuatro casos por cada mil alumnos, de ahí que los sindicatos hayan reclamado en numerosas ocasiones la revisión de los derechos y deberes de los estudiantes. Precisamente, el delegado provincial de Educación, Valentín Castellanos, recordó ayer que la Consejería se ha comprometido a que antes del 15 de diciembre haya un nuevo borrador de la normativa referida a los derechos y deberes de los alumnos.
Complicaciones
Toda esta situación se resume en que los profesores cada vez tienen más dificultades para dar clase con normalidad, de ahí que Comisiones insista en la necesidad de crear la figura del juez de paz escolar; contratar educadores sociales y mediadores interculturales para todos los centros de Secundaria y, por encima de cualquier propuesta, reducir la ratio. En Albacete capital y los pueblos más grandes, como pueda ser el caso de Hellín o Almansa, hay más de una treintena de alumnos por clase, cuando, según subrayó Ortiz, el modelo finlandés, con un máximo de 15 alumnos por aula, está demostrado como el más eficaz en la prevención de la conflictividad.
Comisiones criticó ayer la falta de medidas concretas para abordar los problemas de convivencia en las aulas por parte de la Consejería. Es más, Ortiz aseguró desconfiar de los servicios jurídicos que pueda ofertar la Administración a sus docentes, motivo por el que no descartó ampliar la asesoría.