El próximo mes de noviembre, la Unidad de Prevención, Atención y Protección a Mujeres Maltratadas (UPAP), dependiente del Servicio de Atención a la Mujer y al Menor (SAM) del Cuerpo Nacional de Policía de Albacete, cumplirá sus dos primeros años de funcionamiento con los deberes cumplidos y los objetivos cubiertos.
La UPAP nacía en Albacete en noviembre de 2004 con el compromiso de garantizar una mayor y mejor seguridad a la víctima de malos tratos y evitar, en la medida de lo posible, que los agresores incumplan las medidas de protección dictadas por los tribunales.
En sus primeros meses de funcionamiento, tres fueron las mujeres maltratadas adheridas a esta unidad y dos los funcionarios de la segunda reserva trabajando en la misma. Hoy, casi dos años después, la Unidad de Prevención, Atención y Protección contra la violencia doméstica cuenta con 38 víctimas atendidas por cuatro funcionarios de la segunda reserva, que mantienen con estas mujeres un contacto continuo a través del teléfono móvil.
El contacto policial con la víctima que denuncia estas agresiones se inicia en el momento en el que las mujeres solicitan medidas de protección contra sus agresores. Mediante una entrevista, el funcionario valora el nivel de riesgo que tiene la usuaria y le recomienda entrar en el programa, pues cualquier ingreso tiene que ser voluntario, a no ser que el riesgo de sufrir una nueva agresión sea muy alto, razón por la cual las mujeres maltratadas entran de forman directa en la Unidad. El responsable del SAM y, por tanto, de la UPAP, el inspector José Gimeno Vico, explicó a La Verdad que una de las principales ventajas de formar parte de este programa es la «atención personalizada» que recibe la víctima, dado que desde el primer momento en el que se incorpora a la unidad se le asigna un funcionario, que será con el que establezca el contacto en caso de problemas.
De la misma manera, «este mismo policía realizará labores de acompañamiento a juicios o a situaciones puntuales en los que la policía considera que su protegida está expuesta a graves riesgos». Con este sistema de trabajo, el objetivo principal de la UPAP es prevenir futuras nuevas agresiones, ofrecer una atención integral a la mujer para evitar que sufra episodios violentos con su pareja y, por tanto, «protegerla de quien la agrede».
Para ello, la Policía Nacional también se encarga de hablar con el denunciado, para informarle de la condición de protección que tiene su víctima y de los problemas que puede acarrear el hecho de incumplir las órdenes de alejamiento y de volver a maltratar a su mujer.
Contacto permanente
En un primer momento, el contacto permanente víctima-policía se estableció a través de un teléfono móvil facilitado por la Comisaría de Albacete, pero «la experiencia nos ha dicho que las mujeres quieren llevar su propio teléfono móvil y no el que les proporciona la UPAP». Lo normal es que las agredidas se pongan en contacto con su agente en caso de que vean a sus maltratadores cerca de ellas o espiándolas y casi siempre que tienen que acudir a un juicio.
«La característica principal de este servicio es que la mujer maltratada conoce con nombre y apellidos al policía que está a su servicio durante las 24 horas del día y, fundamentalmente, por la noche», indicó el inspector Gimeno Vico. En caso de fallar la comunicación, las mujeres protegidas se pueden poner en contacto con el 091 y en segundos se persona una dotación policial allí donde se encuentre.
En estos dos años de funcionamiento, pocas han sido las intervenciones policiales por quebrantamiento de las órdenes de protección dictadas por los jueces, apenas un 10% de los agresores incumplen estas medidas de alejamiento. No en vano y según los datos facilitados por el responsable del SAM, en Albacete se dictan una media de 30 órdenes de protección al mes y sólo se suelen incumplir una media de tres mensuales.
En la actualidad, esta unidad policial para mujeres maltratadas está controlando alrededor de 300 órdenes de protección en vigor, ya que estas medidas accesorias suelen tener una vigencia de entre 2 y 5 años. Treinta y ocho son las mujeres inscritas en la actualidad en la Unidad de Prevención, Atención y Protección contra la violencia doméstica, aunque con aquellas denunciantes que no están incluidas porque su situación de riesgo es mínima -o se considera que no existe- se mantiene un contacto quincenal para conocer su situación y su relación con el agresor.
En cualquier caso, el policía siempre está al servicio de la víctima para protegerla y atenderla en todo lo relativo a la violencia doméstica, pero nunca para solucionarle problemas que nada tienen que ver con ella, es decir, que el agente no se convertirá en una empleada de hogar al servicio de la mujer maltratada.
La Unidad de Prevención, Atención y Protección de la Policía Nacional de Albacete está integrada por cuatro policías nacionales en la segunda reserva, si bien existe la posibilidad de aumentar la plantilla con dos agentes más.