La UCE advirtió del aumento en la contratación de préstamos rápidos de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), una aparente solución a los problemas económicos pero que esconden elevados intereses y pueden superar tres veces a los créditos de entidades bancarias o cajas. Cada vez son más los EFC que, mediante publicidad agresiva, muy directa y, a veces, engañosa convencen a los consumidores para contratar sus servicios, ofertándoles hasta 3.000 euros en menos de 48 horas y con sólo una llamada.
Los EFC son empresas de crédito sometidas a reglas muy similares a las de los bancos y cajas, con la diferencia de que tienen prohibido captar depósitos, ya que su actividad es exclusivamente de créditos.