Después de que Sanidad diera por controlado el brote de hepatitis A en Albacete capital, las alarmas volvieron a saltar este verano. Grupos de padres comenzaron a pedir la receta de la vacuna de recuerdo, algunos por recomendación de su pediatra y otros por miedo a que sus hijos quedaran indefensos ante un nuevo brote. Además, los padres llamaban indignados a este diario porque la vacuna no la financiaba el Sistema Público de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Pues bien, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete hizo ayer un llamamiento a la tranquilidad. Según indican los propios laboratorios que elaboran la vacuna, la primera dosis -que se administró a más de 15.000 niños albaceteños- es necesaria para acabar con el brote, que es precisamente lo que sucedió este invierno, pero una segunda dosis sólo se recomienda cuando se trata de zonas endémicas, que no es el caso de Albacete.
No obstante, si el pediatra recomienda a su paciente que recurra a la dosis de recuerdo, el Colegio de Farmacéuticos aconseja a los padres que compren la vacuna del mismo laboratorio al que perteneciera la primera, dato que podrán consultar en la Delegación Provincial de Sanidad o en la misma cartilla de vacunaciones.
También se recordó ayer desde el Colegio de Farmacéuticos que este fármaco sólo se podrá retirar de las oficinas de farmacia con receta, pero se trata de un medicamento que no cubre el Sescam, por lo que su precio oscila entre los 18 y los 27 euros, dependiendo de la marca. Sí se financia cuando se trata de un médico que necesita la vacuna para prevenir riesgos en el ejercicio de su profesión, si la solicita una persona que va a viajar a una zona endémica o si la necesita un paciente inmunodeprimido.
Hay que tener en cuenta que en mayo los epidemiólogos de Sanidad ya daban el brote de Hepatitis A por controlado. Desde enero del 2005 hasta el pasado 13 de enero del 2006, desde el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) registró un total de 62 casos en la ciudad, de los cuales 44 correspondían al brote primero. Eso en cuanto a los casos detectados, ya que además desde Sanidad estimaron que por cada caso clínico que se registra se producen otros 20 sin que el enfermo tenga constancia de haber pasado la enfermedad.
Los centros escolares con casos de hepatitis A declarados en alumnos fueron los colegios Cervantes, Federico Mayor Zaragoza, Parque Sur, San Fernando, Doctor Fleming, Cedes, Benjamín Palencia, el centro educativo Reina Sofía, y los institutos Amparo Sanz, Diego de Siloé y Julio Rey Pastor. El primer anillo de seguridad, integró a los centros más cercanos a aquellos a esa zona, es decir el Antonio Machado, el colegio Príncipe Felipe, Inmaculada Concepción, Compañía de María, José Serna, Escuelas Pías, Nuestra Señora del Rosario, Severo Ochoa, María Inmaculada, Azorín, San Antón y los institutos Bachiller Sabuco y Ramón y Cajal.
Prevención
Los centros Mari Llanos Martínez, Villacerrada, Cedes, y los IES Los Olmos, Tomás Navarro Tomás y Al-Basit, constituyeron el denominado segundo anillo de seguridad.
No hay que olvidar tampoco que la hepatitis A es enfermedad benigna, autolimitada y cuyo periodo de incubación oscila entre los 28 y los 30 días. El mecanismo de transmisión más habitual es fecal-oral, de persona a persona pasando los virus excretados por las heces de una persona infectada a las manos.
Además, los niños albaceteños están protegidos de enfermedades que en el pasado traían consigo graves consecuencias, como la polio, la difteria, el tétanos o la tosferina. La primera vacuna se pone al mismo nacer y es la de la hepatitis B. El año pasado, por ejemplo, no se declaró ningún caso de disentería, sarampión, carbunco, hidatidosis, tosferina, difteria, paludismo o polio.