La línea alba y otras manchas oscuras no son exclusivas de las embarazadas. Las mujeres que consumen pastillas anticonceptivas también se exponen a que el sol haga brotar en su piel, incluso en su rostro, señales que, a veces, cuesta mucho tiempo borrar.
La revolución hormonal que se desata en el cuerpo de las gestantes provoca, en ocasiones, la aparición de una línea hiperpigmentada que separa la tripa en dos partes. Llega en el cuarto o quinto mes de embarazo y se llama línea alba, a pesar de que paradójicamente es oscura. Lo que ocurre es que esa raya suele ser de un color tan blanquecino que, cuando no se está preñada, a veces resulta imperceptible.
Según explica el catedrático José Luis Díaz Pérez, del mismo modo que la gestación descubre la línea alba, la acción del sol durante el embarazo puede generar la aparición de manchas en la cara. Los especialistas las llaman melasmas. La máscara del embarazo, como se la ha conocido tradicionalmente, se presenta cada verano después de haber dado a luz, durante tres o cuatro años. Sin embargo, si esas marcas aparecen a causa de los anticonceptivos orales, tardarán más tiempo en desaparecer. Hasta diez o doce veranos.