Once años después de que el Ejército serbobosnio llevara cabo la matanza de Srebrenica, el Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia (TPIY) inició ayer el primer macroproceso contra siete oficiales acusados de haber participado en la peor masacre cometida en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero el juicio comenzó en La Haya en medio del caos y un intento frustrado de la fiscal jefa, Carla del Ponte, de abrir el acto con un discurso propio.
Se trata del mayor proceso común que lleva a cabo el TPIY, que sólo ha logrado condenar a seis personas relacionadas con la masacre de Srebrenica, de las cuales únicamente dos fueron encontradas culpables de haber cometido el crimen de genocidio.
En la matanza, registrada el 11 de julio de 1995, casi al final de la guerra en Bosnia Herzegovina, murieron entre 7.000 y 8.000 musulmanes, todos varones, a manos del Ejército serbobosnio, que luchó bajo las órdenes del general Ratko Mladic. Éste y el líder político de los serbobosnios, Radovan Karadzic, aún se encuentran prófugos de la Justicia internacional.