Hay un pueblo de Motilleja distinto según hablemos de antes o después de la transformación de sus campos al regadío; el alcalde, Pedro José Charcos, asegura que «en aquellos momentos se calculaba que toda la producción agraria de Motilleja, en secano, apenas llegaba a sumar unos veinte millones de pesetas; la despoblación era un hecho, y pensamos que el pueblo podía llegar a desaparecer como municipio. Con el riego, en pocos años se multiplicaron los ingresos hasta 120 o 130 millones, y además como la propiedad está muy repartida, el beneficio fue para todo el pueblo».