El endocrinólogo del Hospital Clínico de Barcelona Emilio Ros rechaza que los frutos secos engorden y afirma que la ingesta de grasas saludables vegetales tiene un efecto diferente a las grasas polinsaturadas de origen animal y además tienen un poder saciante.
Ros destaca que estudios previos han apuntado que la ingesta de frutos secos a diario reduce el colesterol en un 10% y elevan la protección del riesgo cardiovascular a un 40% por su contenido en ácido alfalinolénico, un omega 3 vegetal que reduce los triglicéridos y el colesterol malo, e incrementa el bueno. Los pacientes del grupo que consumía este tipo de productos recibieron 15 gramos de nueces, 7,5 de almendras e igual cantidad de avellanas para consumir diariamente. Los análisis a los que fueron sometidos revelaron una reducción del 10% del colesterol LDL, lo que se traduciría en una reducción del 20% del riesgo de padecer algún evento cardiovascular.
La investigadora Valentina Ruiz-Gutiérrez explicó que los participantes en el estudio consumieron aceite de oliva virgen, «el zumo natural» que resulta de la prensa de la aceituna, con un 80% de ácido oleico.