De forma manual. Así es como resuelven los conductores de la línea 1 del metro de Valencia el exceso de velocidad durante los trayectos. Un ex maquinista con 40 años de experiencia aseguró ayer que los conductores de este itinerario reducen la velocidad del convoy con un mando que hay en la sala de máquinas. El desgaste de las pestañas que llevan las llantas de las ruedas pudo hacer descarrilar el convoy, afirma
En este tipo de trenes el maquinista sólo tiene una opción para poder frenar antes de coger una curva y es a través de un mando que hay en la cabina de control de forma manual. Así lo explicó Enrique Mateu, un trabajador jubilado de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) que ha conducido durante más de 40 años distintos modelos de transporte ferroviario.
«He estado muchos años llevando el metro de la línea 1 y nunca había sucedido nada parecido», aseguraba este maquinista con voz emocionada. Según explicó, los trayectos que se realizan en este tramo del metro no son excesivamente complicados, aunque el sistema de frenado se debe realizar manualmente. No hay otra opción.
Desgaste del material
Antes de que el Gobierno valenciano diera a conocer las causas del accidente, este trabajador jubilado ya tenía la certeza de que el exceso de velocidad era una de las claves del grave accidente que cercenó la vida el lunes a 41 valencianos.
«Antes de coger una curva hay que reducir la velocidad. Nunca puede hacerse cuando ya estás dentro porque las consecuencias serían peores», indicó Enrique, quien recordó que es imprescindible revisar las piezas del vehículo periódicamente.
El desgaste de las pestañas que llevan las llantas de las ruedas puede causar el descarrilamiento de un convoy si la velocidad es demasiado alta en una curva, aseveró el ex trabajador, quien añadió que el conductor no es la persona que debe revisar este material, sino que son los mecánicos los que deben realizar las inspecciones.