El dios Júpiter le ha dado una última oportunidad a Sosias: sólo salvará el pellejo si consigue hacer llorar al público. Tiene una hora para conseguirlo. En esta sencilla propuesta se basa el montaje de Ave Sosia. El título, por cierto, alude al romano Julio César, a quien se parodia en una de las escenas, y que es bastante posterior a los Aristófanes y Plauto en los que dice Alejandro V. García que se inspiró para escribir la comedia. Porque es una comedia irremediablemente, a pesar de los aparentes esfuerzos de Santi Rodríguez (Sosias) por arrancar preocupación y lágrimas de la concurrencia. Lo único que consigue de hecho es provocar más y más risas hasta que expira el plazo inexorable y muere fulminado por un rayo de Júpiter.