La selección empezó ayer. Los aspirantes tienen que contestar a un test que incluye cuestiones de carácter intimo. Quieren saber si el candidato cree que es mejor amar a alguien que tenga un nivel cultural y social parecido al suyo, o si se implica emocional y físicamente desde el primer momento en una relación. Desde la productora piden a los jóvenes que les faciliten ocho teléfonos de personas de su entorno. Luego vendrá una prueba ante la cámara -tres minutos máximo-, además de la entrevista con el psicológico. El siguiente filtro será una prueba de cámara más extensa.
¿Cuál es el perfil del candidato? Marta Moure, periodista y directora de casting, explica que no está predefinido. «Nos interesa la personalidad, ver algo que nos llame la atención. No buscamos gente conflictiva, pero sí con identidad marcada. Y, claro, extrovertidos, capaces de expresar sus sentimientos». Inma, Aída o El Yoyas tenían «ese algo» que Moure detectó en su momento. Moure reconoce que los aspirantes «se las saben todas» para encandilar a las cámaras y hacerse notar. «Saben echarle cara», dice.