Hasta el próximo 15 de junio, el vestíbulo del Auditorio municipal exhibe la colección En blanco y negro, integrada por algo más de una quincena de láminas que nos remontan a las raíces de la música y rinde homenaje a los maestros del blues, del soul y del rock and roll. Su autor: Miguel Ángel Martín, un amante de la creación plástica nacido en Madrid pero residente en Albacete, que utiliza acrílicos, tinta y gouache para imprimirle a su obra un cierto aire nostálgico.
-¿Por qué esa idea de relacionar pinceles con notas musicales?
-Porque tengo una afición bastante grande a la música. Escucho todo tipo de estilos y quise realizar un monográfico sobre las raíces de la música, que en mi opinión es el blues, y hacer un repaso por la evolución que experimentó durante el siglo XX. Por eso aparecen láminas de músicos de blues, de soul, de jazz, de rock and roll La colección rinde homenaje a los que, para mí, han sido los padres de la música.
-La técnica mixta que ha utilizado a base de acrílico, tinta y gouache en blanco y negro ¿tiene sentido?
-Sí, porque las láminas así la requerían. Las imágenes son de los años 20 y 30 y quería imprimirles un aire de nostalgia, de recuerdo y de añoranza.
-¿Son interpretaciones libres?
-No, los dibujos están creados a partir de fotografías. Hay imágenes de The Beatles, de Louis Armstrong, de John Lennon, del hombre orquesta, del viejo blues Digamos que la música ha sido la excusa, el hilo conductor de esta colección, que he completado con otras obras a las que tengo mucho cariño, como dos láminas de bailarinas. También he colgado una versión del Quijote que hice el pasado año a propósito del IV centenario, así como la fachada de la sombrerería Yustas de Madrid o La Fogata, una interpretación de la epopeya de los que intentaron llegar al Polo Sur en 1914.
-¿Qué relación cree que tiene la música y la pintura?
-A mí la música me relajaba mucho y me ayuda a concentrarme cuando estoy pintando. Para mí música y pintura van cogidas de la mano.
-¿Qué es el dibujo en su vida?
-Mi tiempo libre lo ocupo dibujando y escuchando música. No pretendo vivir de esto, es simplemente un hobbie que espero seguir manteniendo.
-¿Y por qué siente la necesidad de exponer?
-Yo creo que es muy gratificante que la gente vea tu trabajo y que el esfuerzo que haces esté recompensando aunque sea con críticas constructivas.
-¿Qué planes artísticos tiene?
-Tengo pensado crear una colección en color sobre los grupos musicales de la movida madrileña de los años 80. Es una idea que tengo en mente pero ya veremos cómo va saliendo.
-Esta es su primera exposición, ¿por qué aquí y ahora?
-En Albacete es muy difícil exponer. Solicité otra sala y me dijeron que había una lista de espera de tres años. Luego me acerqué a la Concejalía de Cultura, entregué mi dossier y me concedieron el vestíbulo del Auditorio municipal. Esta colección estaba lista para exponer el pasado año, pero ha tenido que ser aquí y ahora.