El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba , advirtió ayer de que si alguien decide salirse del amplio «consenso social» que existe en España a favor del «diálogo firme y generoso» en el proceso de paz, tendrá que dar explicaciones a todos los ciudadanos por su decisión, ya que no perjudica sólo al Gobierno, sino a todos los españoles que quieren vivir en paz. Rubalcaba , que hizo estas declaraciones durante su intervención en un mítin en Palma, recalcó que estamos en los albores del llamado «proceso de paz» porque la democracia lo ha hecho «bien», e insistió en que es necesario continuar por este camino, y trabajar para que la «esperanza de paz se convierta en paz».
El ministro del Interior recalcó que ETA ha declarado un alto el fuego, por lo que «hoy podemos mirar hacia atrás y ver que en tres años no ha habido un atentado mortal», y que «en los últimos dos meses no se han producido ni atentados, ni chantaje, ni extorsión, ni violencia» en ningún sitio de España, y que eso es así, porque lo han «hecho bien» los jueces y fiscales, las Fuerzas de Seguridad, y los partidos políticos que «hemos estado juntos y que nunca hemos renunciado a nuestros principios, ni hemos bajado la guardia», explicó.
«Hay un consenso social muy amplio de ciudadanos españoles que quieren vivir en paz, un consenso que tiene como objetivo acabar con la violencia, un consenso que tiene una metodología que es el diálogo, un consenso que tiene un marco que es la Constitución, y en el que están implicados todos los ciudadanos españoles por lo que, si alguien quiere irse de ese consenso, lo tendrá que explicar», recalcó al respecto.
Discurso territorial
Durante su intervención, Rubalcaba hizo referencia al proceso de reforma estatutaria, y apuntó que se está demostrando que al líder del PP, Mariano Rajoy, no le importa que «España se rompa, o que España vaya peor» por esta cuestión, sino que, lo único que hay detrás de sus críticas es echar a José Luis Rodríguez Zapatero del Gobierno.
En este punto, Rubalcaba recordó una frase que ayer pronunció Rajoy durante una comparencia pública en Cataluña, en la que recomendaba que «se votara no al Estatuto para hechar democráticamente a Zapatero», con lo que, «queda claro que la realidad de su discurso territorial no tiene que ver con que a los catalanes les vaya a ir mejor o peor con el nuevo Estatuto, sino que el «problema de fondo» radica en lograr que Zapatero deje de ser presidente del Ejecutivo central.