Ya será inevitable. A partir de ahora, al escuchar una canción tan hermosa como Brown Eyed Girl, de Van Morrison, es posible que se nos aparezca la imagen de George W. Bush. Es que él la tiene en su iPod. Y al menos otras 250 más, así que mejor no abundar en el asunto. O sí, porque andan los conservadores estadounidenses empeñados en reivindicar para sus causas justas algunas de las músicas más populares del rock y han elaborado hasta una lista que incluye medio centenar de temas. Mejor será que recuerden el tropezón de Reagan con Born in the USA.