Todos los interlocutores son conscientes de lo que representa la jubilación parcial. Granado añadió, en su día, que de mantenerse el ritmo de crecimiento, en 2020 (dentro de 15 años) el sistema tendría que sumar a su gasto ordinario unos 100.000 millones de euros. Este coste tan alto e «insostenible» obedece a que los jubilados parciales proceden, en su inmensa mayoría de grandes compañías, con derecho a una pensión media de 20.000 euros al año. Pero, por otro lado, su salida supone un abaratamiento de los costes empresariales, ventaja que las patronales CEOE y CEPYME no están dispuestas a perder.El retraso de los 60 a los 61 años, recogido en la reforma, se llevará a cabo de manera gradual, en el plazo de seis años. El incremento se hará a razón de dos meses por cada ejercicio transcurrido desde la entrada en vigor de la medida. Otros cambios introducido en el nuevo documento se refieren a que se exigirá una antigüedad de seis años en la empresa al trabajador relevado; 30 años de cotización y la reducción máxima y mínima de la jornada habitual de trabajo del jubilado parcial.