La sociedad cada vez está más concienciada, pero en la lucha contra el tabaco aún queda una asignatura pendiente: los menores. Es importante que los mayores abandonen el hábito, pero más trascendencia tiene evitar nuevos adictos. Y es que el presidente provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer, Andrés Sánchez Ortega, advertía ayer preocupado de que la edad de inicio al tabaquismo se está reduciendo en la provincia a los 11 años.
El tabaco recluta víctimas a edades muy tempranas y sus más de 4.000 sustancias nocivas enganchan cada vez más deprisa. Precisamente, el propio Ortega reconocía ayer que en Albacete ya hay un caso de un menor de 12 años que ha pedido ayuda para deshabituarse.
El caso es que la Asociación, alarmada, ha decidido reforzar sus campañas de prevención y ahora prepara nuevas jornadas informativas dirigidas a todos los centros educativos de la provincia.
Todos estos esfuerzos tienen su origen en la certeza de que el tabaco mata. El 90% de los cánceres de pulmón se deben a esta sustancia. Está por determinar cuántos casos más tienen al cigarrillo como máximo responsable, ya que, según los últimos estudios de los epidemiólogos de la Delegación Provincial de Sanidad, cada año se detectan en la provincia más de 1.400 tumores malignos.
Ante la celebración, hoy, del Día Internacional Contra el Tabaco, Ortega manifestó que la Ley Antitabaco española se ha quedado corta. En su opinión, «tendríamos que haber hecho como en Italia y prohibirlo en todos los centros públicos». El presidente de la Asociación consideró que el hecho de que se pueda fumar en zonas de ocio, como bares y restaurantes, perjudica a los fumadores pasivos e incita a los ex adictos a volver a engancharse.
Hay que tener en cuenta que una persona que permanezca cinco horas al día en una habitación de 30 metros cuadrados, en la que se fumen dos cigarrillos cada hora, y en la que se renueve el aire una vez cada sesenta minutos, inhala el equivalente a un cigarrillo. De la misma manera, la dosis media de nicotina que recibe una persona cuando se consume un cigarrillo a su lado es de un 0,5% a un 2% de la que inhala el fumador.
A las cuatro horas, los fumadores pasivos pueden llegar a consumir en una zona cerrada el equivalente a diez cigarrillos light.
De todas formas, el respeto a los no fumadores está más controlado desde el 1 de enero. Desde esta fecha, la Delegación de Sanidad ha realizado un total de 123 inspecciones en la provincia, detectando 67 infracciones. Sin embargo, sólo se han impuesto dos sanciones a dos fumadores que no quisieron apagar sus cigarrillos cuando les invitaron a hacerlo.
Por su parte, la delegada provincial de Sanidad, María Ángeles López Fuster, también se mostró partidaria de hacer hincapié en la prevención, así como destacó la importante labor que están desempeñando los centros de deshabituación tabáquica de la Delegación Provincial de Sanidad y del Complejo Hospitalario, ya que entre ambas unidades se atiende cada año a más de medio millar de fumadores. Asimismo, Fuster destacó que, gracias a los cursos de deshabituación, al año, el 65% de los fumadores mantiene la abstinencia.
En este punto, Ortega recordó a las empresas que impartir cursos de deshabituación «resulta mucho más barato» que permitir que los trabajadores dejen su puesto de trabajo para consumir un cigarrillo.
los beneficios de dejar de fumar se notan a las pocas horas de abandonar el tabaco, porque la piel está más hidratada. Y es que el cigarrillo es un poderoso factor de envejecimiento que ocasiona daños estéticos y desencadena graves enfermedades crónicas.