Más presupuesto. El Ayuntamiento de Albacete ha incrementado en 2006 la partida presupuestaria que destina al programa 'Vacaciones en Paz', hasta los 43.500 euros, para lograr que un mayor número de familias albaceteñas se animen a acoger a niños de Sáhara este verano. Una iniciativa que este año, si cabe, es más necesaria que nunca, debido a los importantes daños que causaron las inundaciones de febrero en los campamentos y cuyos efectos todavía se arrastran.
Así se puso de manifiesto durante la presentación, ayer, de esta convocatoria que pone en marcha desde hace 15 años la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Albacete, en la que tomaron parte la concejal de Consumo e Inmigración, Adriana Menéndez y las representantes de la entidad organizadora, Dori Andrés y Ana Ortiz, quienes hicieron un llamamiento a las familias albaceteñas para que participen en este proyecto solidario y de intercambio cultural.
Este año se espera superar la cifra de 1.004 niños que llegaron a Castilla-La Mancha en 2005, de los cuales 150 pasaron los meses de julio y agosto con familias de Albacete capital y 220 con familias de distintos municipios de la provincia. En esta ocasión, los pequeños, con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años, viajarán hasta España a finales de junio o principios del mes de julio, para permanecer con sus padres y hermanos de acogida durante todas las vacaciones.
Un tiempo que se aprovecha también, además del ocio, para que los niños puedan ser sometidos a un reconocimiento médico por parte de profesionales del Sescam, recibiendo si es necesario el tratamiento adecuado. «Muchos chavales traen problemas de vista, de anemia o de oído que durante el verano se solucionan rápidamente», explicaba la coordinadora provincial del programa, Ana Ortiz.
Entre los 1.100 niños que se calcula que pueden venir este año a Castilla-La Mancha los hay con alguna discapacidad, un aspecto que también se tiene en cuenta a la hora de preparar su estancia en nuestro país. Así, el pasado verano cuatro niños sordos pasaron las vacaciones con familias albaceteñas que conocen la lengua de signos y que este año repiten, y también vendrán entre 2 y 4 niños con problemas visuales gracias a la colaboración con la ONCE.
Las representantes de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui insistieron en que no se pide ningún requisito especial a las familias, tan sólo su solidaridad.