Alrededor de tres horas duraron las entradas que se pusieron ayer a la venta para ver el partido de la selección española contra la de Rusia el próximo sábado. Se pusieron a la venta finalmente sólo 2.300 localidades, que en unas horas fueron adquiridas por los cientos de aficionados que desde hacía muchas horas esperaban a que se abrieran las taquillas del estadio Carlos Belmonte. Muchos los interesados y pocos los elegidos. Durante muchas horas más los aficionados se acercaron a las taquillas del campo pero ya era tarde, las entradas estaban agotadas.