Del paso de Daoud Ouhnane por Villarrobledo, tal como publicó La Verdad en junio del 2005, dejaban constancia una serie de datos oficiales, como una detención en Albacete, en diciembre de 1993; otra en El Provencio, en 1998, o su aparición en las listas de morosos de la Seguridad Social, que le abrió expedientes en los años 2002 y 2003 (prescritos por insolvencia). En esos casos el domicilio que figuraba en la documentación era el de una casa de la calle Carretas, de Villarrobledo.
Los periodistas Luis Rendueles y Manuel Marlasca han reconstruido, en marzo del 2006, en un reportaje publicado en la revista Interviu, parte de la etapa manchega de quien se ha convertido en uno de los fugitivos más buscados por la Interpol. Llega en 1998 a Las Pedroñeras, para trabajar como temporero en la recogida de ajos; se integra rápidamente, hasta el punto de que, según explican estos reporteros, se casó con una mujer del pueblo, matrimonio que se mantuvo durante dos años; la mujer lo acusó de malos tratos en varias ocasiones.
Aseguraba que había sido militar en Argelia, y lo visitaba un hermano a quien los investigadores han relacionado con círculos del integrismo islámico. Tuvo trabajos esporádicos en Villarrobledo, en la construcción, en Corella y en un cámping de Cambrils (Tarragona), época a la que corresponde la cartilla de la Caixa encontrada luego en la explosión de Leganés.
A finales del 2003 el coche alquilado en que viajaba con otros inmigrantes tuvo un accidente. Estuvo de baja -situación que, según este reportaje, se prolongó porque incluso amedrentaba al médico para que le firmase los partes- y finalmente cobró una indemnización de 30.000 euros.
Desde ese momento es cuando se constatan sus contactos con los ambientes integristas, con personajes como Mohamed Belhadj, que fue quien alquiló el piso de Leganés; Jamal Ahmidan, Allekema Lamari y Mohamed Oulad, tres de los suicidas.