La tenista estadounidense de origen checo Martina Navratilova se enfrentó el sábado en Praga al presidente checo Vaclav Klaus, a causa del veto que interpuso en febrero a la ley sobre el registro de las parejas homosexuales. «No pudo estar orgullosa de él, porque no considera a los homosexuales como a los otros seres humanos al 100%», declaró en la prensa Navratilova, defensora de los derechos de homosexuales y lesbianas. «Sé que no puedo hacer que cambie de opinión. Pero pensé que sería más liberal», indicó la tenista, en Praga para disputar los dobles del torneo WTA de la capital checa.