Ana Blanco comenta que siente pudor, «algo de vergüenza», al recordar los premios que ha recibido a lo largo de sus quince años de trabajo como conductora de los telediarios -ahora Telediario 1- y de diferentes acontecimientos informativos, siempre en pantalla a prueba de cambios políticos y de gestión en RTVE. Acumula tres galardones de la Academia de Televisión a la mejor comunicadora, y el último lo acaba de recoger, junto con el Micrófono de oro o La Antena de Oro. El año pasado, la embajada de Francia le concedió la insignia de Caballero de la Orden Nacional del Mérito. Y es que esta bilbaína ha transmitido sosiego y temple en los momentos más turbulentos de la información, bien desde los telediarios o través de especiales en directo. Correcta, sumamente discreta y algo tímida, confiesa que detrás de este rostro tranquilo se esconde un manojo de nervios que la profesionalidad controla.