La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Albacete (Fapa) estrenó ayer nuevas dependencias de manera oficial tras trasladarse desde la calle Martínez Villena hasta el número cuatro de la calle Zapateros.
Al acto de inauguración asistieron miembros de las asociaciones de padres de alumnos de la provincia, representantes de Comisiones Obreras, de Izquierda Unida así como el alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell, quien destacó la labor de la Fapa a lo largo de sus 23 años de existencia.
El presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, Eugenio Parreño, indicó que a la hora de realizar este traslado se ha intentado buscar y encontrar las dependencias que mejor se adapten a las necesidades de este colectivo. En este sentido, hizo hincapié en que la nueva sede cuenta con más espacio que la que ocupaban hasta ahora.
Fondos propios
Un espacio que pretenden ocupar, entre otros aspectos, en el desarrollo de distintas actividades formativas. En cuanto a la financiación de esta nueva sede Parreño señaló que procede de fondos propios de esta organización así como de las subvenciones que anualmente reciben tanto del Ayuntamiento de Albacete como de la Consejería de Educación.
Por su parte Pérez Castell insistió que el significado etimológico de la escuela es divertimento o juego y que como tal debe ser entendida, como el disfrute de aprender. Asimismo se refirió a la importancia del concepto del proyecto Ciudad Educadora que se está desarrollando en Albacete.
Paralelamente en el acto de inauguración de esta nueva sede el ex presidente de la Fapa, y miembro del Consejo Escolar del Estado y del de Castilla-La Mancha, Francisco Delgado, presentó su último libro «Hacia la escuela laica».
Delgado, que ocupa también la vicepresidencia de la asociación Europa Laica, afirmó que la pretensión es llevar este libro a toda la comunidad educativa. Además manifestó que el laicismo es la esencia de la democracia y defendió el modelo de enseñanza laico. En este sentido se refirió al estudio del Consejo de la Juventud que apunta que sólo el 49% de los jóvenes españoles se sienten vinculados a la Iglesia Católica.