Irán afirmó ayer estar dispuesto a la «máxima» cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), pero reiteró que no suspenderá las actividades de enriquecimiento de uranio, ni tan siquiera ante posibles sanciones o incluso una acción militar en su contra.
La secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, reaccionó por su parte afirmando que Teherán debe dejarse de «juegos malignos» con el tema nuclear y suspender el enriquecimiento de uranio. «No aceptaremos ninguna resolución apremiante» del Consejo de Seguridad de la ONU, declaró este domingo Ali Larijani, el principal negociador nuclear iraní, ante un grupo de estudiantes de la universidad Charif de Teherán, el centro docente científico más prestigioso del país.
Larijani, que también es secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional, hizo hincapié nuevamente en que si se intenta presionar a Irán, «reaccionaremos revisando nuestra relación con la AIEA».
«Contar con un programa nuclear es un objetivo estratégico para nuestro país y utilizaremos todos los medios para alcanzarlo», añadió en medio de fuertes aplausos de su auditorio.
Larijani reiteró la advertencia lanzada días pasados por el ayatolá Ali Jamenei, la principal autoridad religiosa del país, que aseguró que Teherán golpeará los intereses estadounidenses en el mundo si Washington ataca a Irán. El negociador iraní también precisó que el enriquecimiento de uranio progresa y que ya se logró un porcentaje de enriquecimiento de un 4%.