Sostiene Rafael Amargo que para triunfar en el baile flamenco no hace falta ser gitano. «También Eminem, siendo blanco, ha triunfado en un mundo de negros». Lo cierto es que Amargo vive un momento dulce. Este granadino que dirige una compañía de 35 personas, una de ellas Yolanda Jiménez, su mujer, es el feliz papá de un bebé y acaba de empezar a cumplir su sueño de ser actor en películas como El crimen de una novia y Tirant lo Blanc, de Vicente Aranda. Además, sigue representando -ahora en Barcelona- su montaje D.Q. pasajero en tránsito, una obra sobre El Quijote, pero trasladada al año 2023, y en Japón.