Al menos 31 personas resultaron heridas, dos de ellas gravemente, en un atentado con bomba cometido este domingo en un barrio residencial de Estambul, según declaró el jefe de la policía de la ciudad, Celalettin Cerrah, citado por la agencia de prensa Anatolia.«No es una explosión provocada por un escape de gas. Estalló un artefacto», explicó Cerrah a los periodistas, sin dar más precisiones sobre el explosivo.
La deflagración se produjo dentro de una papelera situada delante de una tienda de Bakirkoy, el distrito situado en la orilla europea de la ciudad.
Estambul, la primera ciudad turca con 12 millones de habitantes, fue el blanco durante los últimos tiempos de atentados con bomba perpetrados por separatistas kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) o de grupos clandestinos afiliados a la formación.
La bomba ha sido colocada dos días después que tres mujeres resultaron heridas de diversa consideración por la explosión de una mina en la provincia de Diayrbakir, en el sureste de Turquía, y capital del Kurdistán turco. La mina hizo explosión cuando las tres mujeres cosechaban hierba para sus animales en una zona rural en Dicle. Las provincias surorientales turcas, de mayoría kurda, son escenario de frecuentes explosiones de minas supuestamente colocadas por milicianos del separatista kurdo turco Partido de los Trabajadores del Kurdistán para que estallen al paso de patrullas del Ejército.