Seis personas han fallecido en las carreteras de Castilla-La Mancha en los cinco accidentes mortales de tráfico durante la Operación Especial de Tráfico de Semana Santa, la mitad que el año pasado, a falta de una jornada de operación retorno.
Según informaron fuentes de la Dirección General de Tráfico, los datos provisionales incluyen también un herido grave y seis leves en las carreteras de la región.
Durante la Semana Santa del 2005, incluyendo el lunes de Pascua, hubo en las carreteras de la región ocho accidentes mortales en los que perdieron la vida doce personas, siete resultaron graves y tres lo fueron de carácter leve.
En la comunidad autónoma, el día más trágico fue el miércoles, día 12, coincidiendo con el comienzo de la segunda fase de la operación salida y precisamente cuando más circulación hubo por las carreteras de la región, en esa jornada ocurrieron tres accidentes mortales que dejaron cuatro fallecidos.
El siniestro que tuvo peores consecuencias tuvo lugar en el kilómetro 196,800 de la A-3, en el término municipal de Rubielos Altos (Cuenca), donde se salió de la vía un vehículo con tres ocupantes, dos de los cuales, un adulto y un menor de edad, fallecieron, mientras que la otra persona resultó herida grave.
A nivel nacional, ciento una personas han muerto en los ochenta y cuatro accidentes de tráfico registrados en las carreteras españolas desde el inicio de la operación especial de las vacaciones de Semana Santa.