Marge Simpson es descrita, según la muestra analizada, como dominante y seria, y poco graciosa en iguales proporciones. Puede ser la menos valorada porque representa el carácter invisible de ama de casa, mediante el que se ignora o rechaza el estereotipo. Algunas cualidades como buena madre, inteligencia, madurez, ecuanimidad, se dan por descontadas. Los niños lo reconocen, primero, como gracioso y, en segundo lugar, por su apariencia física. Se le atribuyen los caracteres negativos de comilón, borracho y estúpido. No se le contemplan rasgos positivos y que obtenga una valoración neutra, en cuanto a preferencia o rechazo, se debe a que sólo se le reconoce su carácter humorístico. Además, destacan su incapacidad para la dialéctica. Bart es para la mayoría de los entrevistados gamberro pero gracioso. Un porcentaje alto de niñas señala con un matiz negativo su carácter transgresor, sin que ello implique el rechazo de su personaje. Además se le atribuyen la cualidades de ser chulo, moderno, atrevido, hábil con el monopatín, listo, ingenioso, pero también dependiendo de la perspectiva irónica o maleducado. Empollona e inteligente, pero aburrida, serían los rasgos más destacados de Lisa. Según la tesis, se le asigna un carácter ambivalente, como a Homer, en proporción preferencia-rechazo, aunque en este caso el grado de preferencia depende del género, las niñas la prefieren. También trasmite matices como vegetariana, naturista, saxofonista aunque apenas percibidos por los niños. Maggie, la hija menor de la familia más conocida de la tele, es un personaje al que la muestra le reconoce su estereotipo de bebé, quizás por un mecanismo de autoafirmación de la propia madurez de los niños se le reprocha precisamente el ser un bebé -dormir, usar chupete, no trabajar- y sólo una proporción mucho menor le atribuyen cualidades acordes con el estereotipo: graciosa, dulce, encantadora.