El PSOE advirtió ayer a ETA de que no se abrirá ningún diálogo si la banda sigue recurriendo a la extorsión . El secretario de los socialistas guipuzcoanos, Miguel Buen, llamó a la cautela hasta que la Fuerzas de Seguridad del Estado hayan comprobado si las misivas recibidas durante este mes por empresarios navarros fueron enviadas tras del alto el fuego proclamado el pasado día 22 de marzo.
Pero avisó de que, en tal caso, el Gobierno evitará dar los pasos necesarios para proceder a un «intercambio de opiniones». El secretario general del Partido Popular en el País Vasco, Carmelo Barrio, dio por hecho en cambio que la organización terrorista ha vuelto a «engañar» a la sociedad democrática y reclamó al Ejecutivo que «no negocie ni se pliegue» a sus exigencias.
Los dirigentes vascos del PSOE se aferran a que la cartas en las que ETA reclama, bien el impuesto revolucionario convencional, bien una supuesta contribución al proceso de paz, están fechadas en marzo. El hecho de que no se especifique el día exacto del mes en el que fueron remitidas llevó al portavoz del PSE en el Parlamento de Vitoria, José Antonio Pastor, a pedir que no se caiga en el «alarmismo» hasta verificar cuándo fueron escritas e incluso si son obra de la organización criminal y no un engaño. Aún así, se ratificó en que lo contrario sería una «mala noticia» con la que se contraviene «uno de los requisitos» exigidos por el Gobierno para avanzar en el proceso de paz: «el cese definitivo de la violencia».
Prudencia
El presidente del Senado y secretario del PSE alavés, Javier Rojo, se mostró algo más pesimista y recordó que «no se puede bajar la guardia». Apuntó además que una acción de este tipo entraba dentro de lo posible («todos sabíamos que podía ocurrir»). Pero, como el resto de su formación, optó por «agarrarse a la esperanza» de que la remesa de envíos fuera anterior al 24 de marzo. Una «prudencia» por la que se decantó también el portavoz de la Presidencia de Izquierda Unida-Ezker Batua, Mikel Arana, quien no en vano calificó de «inaceptable» la extorsión al empresariado.